Cómo preparar empanadillas caseras de pollo

Preparando las empanadillas de pollo en casa podremos disfrutar de un sabor único, indiscutiblemente mucho mejor que el proporcionado por las empanadillas congeladas.

Las empanadillas caseras de pollo son un excelente modo de aprovechar los restos de pollo de un pollo asado, cocido o incluso frito, y así a la vez se elabora un delicioso plato, se ahorra mucho dinero, algo muy a agradecer en tiempos de crisis económica.

Ingredientes necesarios para cuatro comensales

Para elaborar el relleno de las empanadillas caseras de pollo se requiere de un kilogramo de carne de pollo desmenuzada, tres cebollas rojas medianas, dos dientes de ajo, dos tomates maduros, y para la masa, 500 gramos de harina de trigo, tres cucharadas soperas de aceite de oliva, 100 mililitros de agua, y una pizca de sal.

Elaboración del plato

Para hacer la masa de las empanadillas se toma la harina y se mezcla con el agua hasta que se obtiene una masa, momento en el cual se agrega el aceite y la sal, y se amasa hasta que el aspecto sea homogéneo y la masa quede suave al tacto. Echándole un poco de harina en la superficie, lo justo para que no se pegue a las manos, se forman pequeñas bolas, del tamaño de una pelota de golf, y se aplastan, para hacer discos, que se reservan.

 

Para crear el relleno se trocean muy finamente las cebollas, los ajos, y los tomates, y se rehoga en una sartén, hasta que la cebolla quede dorada. En ese momento se agrega el pollo, el cual se habrá preparado previamente picándolo en trozos pequeños, para lo cual se puede emplear o un cuchillo grande o una picadora eléctrica.

 

Se rehoga la mezcla a fuego medio, durante diez minutos, tras los cuales se obtiene una pasta, que se emplea para ir rellenando los discos antes preparados, para lo cual se emplea una cuchara de postre y se introducen dos cucharadas en cada disco, cubriendo solamente una mitad y dejando el borde libre para poder cerrar las empanadillas. Una vez rellenos todos los discos, se doblan y se sellan con un tenedor, y se fríen en abundante aceite caliente durante seis minutos, o hasta que dore la masa.