Cómo preparar la primera clase de infantil del curso

En todos los cursos la primera clase constituye un punto de partida sobre el que discurrirá el resto del año; por ello, es importante la planificación previa de actividades para la primera clase de infantil.

La primera clase de infantil del curso es un momento de nervios y sensaciones nuevas en el que se mezclan ambientes y caras desconocidas. Por ello, es importante aportarles a los niños una primera toma de contacto suave y progresiva, de forma que sean ellos los que marquen el ritmo conforme empiecen a sentirse cómodos y tomen su lugar en la clase.

Preparar la primera clase de infantil desde casa

Para un profesor es fundamental no solo preparar la materia que se impartirá en cada clase, sino también tener un conjunto de recursos, herramientas y juegos que utilizar según las distintas situaciones que se le presenten. Esta es una de las tareas que se deben realizar en casa para preparar la primera clase de infantil, la de recopilar todas las actividades de toma de contacto que se vayan a realizar y organizarlas a lo largo de la mañana.

 

Estas actividades para preparar la primera clase de infantil pueden consistir, en primer lugar, en una presentación individual de cada niño. Con esto, podremos escuchar a los niños expresarse e ir viendo cuál es el nivel de la clase, qué cosas será necesario trabajar más y cuáles son los puntos fuertes de los que partir para acercarles el aprendizaje de la forma más fácil posible. A continuación es recomendable que los niños interactúen entre ellos, ya sea mediante una actividad en grupo o a través de juegos.

Toma de contacto con los alumnos

Una de las actividades de toma de contacto más recomendables para la primera clase de infantil es la establecer entre todos unas normas de comportamiento básicas que se deben cumplir a lo largo de todo el curso. Para ello, es conveniente utilizar un tablón de corcho, la pizarra o cualquier otro elemento visual con el que los niños puedan interactuar. Las normas deben ser cinco o seis, no más, y estar redactadas de forma simple y precisa. También se pueden acompañar con dibujos hechos por los niños.

 

Una vez hechas las normas para preparar la primera clase de infantil, queda asegurarnos de que todos los niños las comprenden y están de acuerdo con ellas, y colgarlas en un lugar visible para ellos (preferiblemente, a su altura). Hecho esto, la primera tarea de cada mañana deberá ser leer con ellos las normas para recordarlas, así como establecer un conjunto de premios y castigos a aplicar en función del cumplimiento de estas obligaciones.