Cómo preparar la primera entrevista de trabajo

A la hora de buscar trabajo se debe cuidar la forma de vestir, porque durante la primera entrevista de trabajo se valora la actitud pero también la primera impresión.

Tras finalizar los estudios muchos jóvenes deben enfrentarse a su primera entrevista de trabajo. Es normal que muchos de ellos estén nerviosos los días anteriores a la entrevista y también durante la misma. Para tener más opciones para conseguir el trabajo es importante prepararse física y psicológicamente para antes de realizarla.

Cómo vestir
En la primera entrevista de trabajo la imagen es muy importante. Cada tipo de trabajo requiere una etiqueta distinta. Ir incorrectamente vestido a una entrevista puede suponer la pérdida anticipada de cualquier opción para conseguir el puesto de trabajo. Se podrían agrupar las distintas etiquetas para trabajo en tres diferenciadas, el atuendo informal, el de sport o el de traje.

 

Para una primera entrevista de trabajo en el sector servicios, con puestos de aprendiz y de mano de obra no cualificada o manuales es preferible ir vestido con ropa informal, con unas zapatillas, pantalones de diario y una camiseta o un polo. Para trabajos en tiendas, de administrativo en oficina o de dependiente, se pide ir vestido de "sport", elegante pero "casual". Para trabajos de oficina de puestos intermedios la mejor forma de ir vestido es con traje, camisa, corbata y zapatos.

Cómo comportarse
En una primera entrevista de trabajo la actitud del demandante es fundamental. Debe mostrarse confiado, sin ser altivo, tranquilo y participativo. En estas entrevistas la empresa somete a los candidatos a distintas preguntas, incluso algunas veces pruebas, para conocer mejor el perfil tanto académico como personal de cada demandante. Suelen valorar positivamente los perfiles ordenados, puntuales, meticulosos con el trabajo y con capacidad para comprometerse con la empresa.

Durante la primera entrevista de trabajo es importante cuidar la actitud y la postura física. Es conveniente mantener en todo momento el contacto visual mirando a los ojos. Esto demuestra seguridad, confianza y sinceridad. También es importante el modo en el que nos sentamos pues debe ser natural sin ser excesivamente relajado o informal. Tampoco se debe tomar una posición demasiado rígida, podría indicar incomodidad ante las preguntas del entrevistador.

 

Se deben evitar los movimientos de manos bruscos, morderse las uñas o rascarse. La postura general debe expresar serenidad e interés. Al dar la mano, tanto al entrar como al salir, se debe apretar firmemente contra la suya, y siempre mirando a los ojos en actitud cordial. Por último, debe ser el entrevistador el que lleve la iniciativa durante la entrevista, pero la actitud debe ser en cualquier caso activa y despierta.