Cómo preparar una boda por lo civil

La responsabilidad que conlleva preparar una boda puede llegar ser una preocupación muy estresante para los futuros esposos, sin embargo, saber cómo organizarla facilitará todo el proceso, quedando tiempo solo para disfrutarla.

El planificar una boda civil es fundamental, pues es un evento muy especial en el cuál se busca que todo salgo perfecto, que cada detalle esté previsto de forma que se convierta en un agradable recuerdo con el paso del tiempo. Existen dos formas de preparar una boda con características un poco distintas que se adecúan mejor a las necesidades y recursos de los futuros esposos.

Boda desde el juzgado

Este tipo de boda es la más sencilla, económica y la que más se ajusta, si se desea una mayor privacidad. Lo primero que se debe hacer es acudir al ayuntamiento y realizar los trámites necesarios para que la ceremonia civil se realice allí, si bien esto implicará que el número de participantes sea limitado, las personas que sean invitadas sabrán que son las personas más cercanas entre los futuros esposos.

 

Por ser una evento privado, no quiere decir que no sea significativo, una vez finalizada la ceremonia, se puede organizar un brindis en su hogar con los familiares e invitados más selectos que participaron en el especial evento. Preparar una boda pensando en esta reunión, será más fácil de organizar al elegir el tipo de banquete, el champán, la música o la decoración, que debe dar un toque muy íntimo, elegante y cordial.

Boda personalizada

Este tipo de boda es la que demanda un mayor grado de organización, pues se dará el toque que la pareja desee, personalizándolo de forma que sea un evento que reúna a grandes cantidades de invitados, lo que por ende necesita de una mayor inversión de tiempo y dinero. El primer paso consta en tramitar la solicitud en el ayuntamiento para que la persona que oficie la ceremonia acuda al lugar donde se realizará la ceremonia civil.

 

Al preparar una boda de este tipo, se debe decorar el lugar de recepción con arreglos florales, haciendo hincapié en el escritorio del oficiante y su ubicación, preferiblemente en el centro del local, de manera que las miradas de los invitados estarán puestas entre el escritorio, los novios y el oficiante de la ceremonia. Es necesario contratar mozos, que repartan el bufete y el champán, así como también contratar al pianista, cuyas melodías darán un toque muy elegante a la ceremonia.