Cómo preparar una clase temática para niños de seis años

La importancia de un plan de aula en el que se contemple la implicación de los alumnos así como el planteamiento de actividades más allá del aula, serán las principales claves para preparar una clase temática.

La posibilidad de enfocar un tema desde múltiples perspectivas diferentes hace muy atractiva la elección de clases temáticas para trabajar las competencias de nuestros alumnos y su capacidad de relación. La curiosidad natural de los niños, el juego y la planificación serán nuestros aliados a la hora de despertar el interés y el secreto de nuestro éxito para preparar una clase temática.

 

Un proceso planificado
En primer lugar es necesario un plan de clase, sea cual sea la temática a presentar es fundamental haber preparado de antemano un esquema de las actividades que se van a realizar, el propósito, el material y el tiempo que va a dedicarse a cada una de las actividades de la clase temática. Un plan de clase constará como mínimo de tres fases que pueden, a su vez, subdividirse de modo más detallado.

 

Para empezar es necesario que los niños puedan identificarse con la temática invitándoles a que aporten alguna experiencia personal relacionada con el tema. Esta invitación debe de hacerse de modo general para que todos puedan contribuir con algo, por ejemplo, si se pretende hablar de la temática de los transportes pueden contar algún viaje que hayan realizado, si es sobre la ecología, los niños de seis años ya pueden estar familiarizados con la forma de separar las basuras. En esta primera fase pueden aportarse algunos recursos gráficos como fotografías, vídeos o ilustraciones que pueden utilizarse para iniciar el proceso de diálogo.

 

Un aprendizaje más allá del aula
Una vez que los niños se han comprometido con la temática se pasará a una segunda fase de presentación en la que se combinará la información que quiere presentar en la clase con algún tipo de actividad que servirá para dos cosas fundamentales: que los niños se impliquen activamente y para ir evaluando el aprendizaje. Según el tema que se esté tratando las actividades pueden programarse para que los niños las hagan en grupos, a través del juego o incluso con recursos interactivos según la disponibilidad de los mismos.

 

Para preparar una clase temática, por último, debemos pensar cómo vamos a consolidar el aprendizaje programando con algún tipo de actividad que los niños realicen fuera del aula. Podemos pensar en plantear alguna tarea que dé continuidad a la temática que se ha trabajado de modo que los niños busquen algún tipo de información o experiencia relacionada con el tema. La clase debe ser el motor que pone en funcionamiento la capacidad de sorpresa y aprendizaje que empieza después fuera del aula. Estos son los secretos para preparar una clase temática.