Cómo preparar una crema de calabaza

La crema de calabaza es un entrante perfecto para la época invernal, pues es una receta muy saludable, sabrosa y completa, además de ser rápida y sencilla de preparar.

La calabaza es una hortaliza procedente de la Asia Meridional, que ya se cultivaba en la época de los egipcios y cuyo consumo aún no está generalizado, pues solo se suele utilizar para preparar purés o crema de calabaza. Es un alimento con un aporte calórico escaso, beneficioso para la vista, que, además, facilita las digestiones y el tránsito intestinal.

Ingredientes (para dos personas)

Para elaborar esta nutritiva crema de calabaza necesitaremos 900 gramos de calabaza, una cebolla pequeña, una patata, un vaso y medio de caldo de pollo, 50 mililitros de nata líquida, una lámina de hojaldre, un huevo, harina, media remolacha pequeña, dos cucharadas de queso parmesano rallado, dos cucharadas de aceite de oliva, una pizca de nuez moscada, pimienta y sal.

Elaboración del plato

El primer paso para empezar a preparar esta deliciosa receta consiste en pelar la patata y limpiar la calabaza, retirando su corteza, las pepitas y los posibles hilos que pueda tener. Seguidamente, pelaremos la cebolla, la picaremos en juliana, cortaremos la pulpa de la calabaza en pequeños dados y haremos lo mismo con la patata.

 

A continuación, pondremos a fuego una cacerola con el aceite de oliva, sofreiremos la cebolla unos cinco minutos, agregaremos la calabaza y la patata, dejaremos que se doren bien y cubriremos con el caldo de pollo caliente. Coceremos todo a fuego lento durante veinte minutos o hasta que la calabaza esté tierna.

 

Pasado este tiempo, retiraremos la cacerola del fuego, añadiremos el queso rallado y una pizca de nuez moscada, salpimentaremos y trituraremos todo con la batidora hasta obtener una crema fina y sin grumos. Entonces, verteremos la nata, removeremos, rectificaremos de sal y llevaremos nuestra crema de calabaza a ebullición.

 

Luego, extenderemos el hojaldre sobre una superficie enharinada, recortaremos dos figuras en forma de corazón con la ayuda de un cuchillo bien afilado, las dispondremos sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado, las pintaremos con el huevo batido, las coceremos en el horno, precalentado a 200 grados, durante quince minutos y las dejaremos enfriar.

 

Finalmente, trituraremos la remolacha hervida con la batidora, pintaremos la superficie de los corazones con este colorido puré, serviremos nuestra crema de calabaza en dos platos soperos y la decoraremos con los corazones de hojaldre.