Cómo prepararse para la llegada de un tornado

Prevenir los efectos de un tornado puede salvarnos la vida. Para ello es fundamental encontrar un refugio adecuado, un radio-transmisor y víveres para varios días.

Dado que por el momento, y debido a la rapidez de su desarrollo y expansión, las causas de un tornado son imposibles de prevenir, los científicos que llevan décadas analizando y estudiando este fenómeno se han visto obligados a trabajar sobre sus consecuencias y a minimizarlas.

Vientos de hasta 200 kilómetros por hora
Un tornado puede causar la destrucción de todos los edificios, postes y arbolado que sobrevuela debido a la velocidad gigantesca que puede desarrollar su cono, en torno a los 200 kilómetros por hora. Por ello, el cómo prepararse para la llegada de un tornado puede ser clave para salvar decenas de vidas.

 

En primer lugar, ha de buscarse un lugar cubierto y protegido como refugio. Lógicamente, mejor si ese lugar es subterráneo para evitar el efecto destructivo de los vientos laterales. En caso de carecer de sótano o de bodega subterránea, deberá buscarse la habitación más centrada de la vivienda y, si es posible, carente de ventanas, vidrios u objetos potencialmente peligrosos como jarrones, espejos o libros.

Es vital comunicar nuestra posición
Es importante que, una vez pasado el tornado, y dado que quizás nos encontremos enterrados bajo los escombros provocados, podamos comunicar a los equipos de auxilio la posición exacta en la que estamos situados. Por ello, en ese refugio o zona habilitada al efecto, deberá guardarse un radiotransmisor o elemento de comunicación con baterías o, en su defecto, con cobertura suficiente. Finalmente, y dado que es posible que durante un tiempo no se reestablezcan los servicios básicos, en ese refugio deberemos contar con víveres y agua suficientes para varios días y para varias personas.

 

Como complemento a estas medidas, también es importante conocer los principios básicos de la aplicación de los primeros auxilios por si debemos socorrer a heridos y a damnificados. No olvide tampoco alejarse de elementos eléctricos potencialmente peligrosos y, si no se puede ayudar de forma directa, deberemos evitar el obstaculizar a las personas e instituciones que puedan hacerlo.

Prevención que salva vidas
En resumen, y aprovechando los conocimientos y experiencias adquiridas por la ciencia durante las dácadas de estudio y análisis de este fenómeno imprevisible que es el tornado, las actuaciones previas deben ir encaminadas a la construcción de refugios sólidos, o al menos subterráneos o en el centro de las viviendas, bien dotados de comunicaciones y de viveres. Tampoco es baladí hacer hincapie en la educación preventiva y sanitaria de los posibles afectados.