Cómo prepararse un papel para una obra de teatro

El silencio es mágico, se abre el telón y solo estáis tú y tu voz. Estudio, constancia y dotes teatrales son necesarios para preparse un papel e interpretarlo con éxito.

Para prepararse un papel a fondo es esencial comprenderlo. Valorar sus virtudes y entender sus errores es vital para adaptar sus acciones y emociones a la personalidad de cada uno. Desde el momento en que nos asignan un personaje en una obra de teatro, sabemos que durante un periodo de tiempo viviremos cómo, por y para él.

Memorizar el guión

Lo primero que se debe hacer para prepararse un papel es estudiar el guión. Leer el texto varias veces haciendo hincapié sobre todo en el contenido del personaje a interpretar. Estudiar más allá de las frases escritas, leer entre líneas y comprender cada palabra del autor.

 

Anotar en el guión las propias experiencias o puntualizaciones ayudará a comprender mejor el propio personaje y en general el guión. Serán un buen soporte durante el estudio, por ello es importante que sean claras y sencillas.

Bucear en nuestro interior y reconocernos con el personaje

Una vez que se tiene memorizado el texto, ya puedes bucear en el interior y sacar todas las aptitudes emocionales, físicas, y sensoriales para poco a poco ir reconociéndonos en el personaje.

 

Tenemos que remodelarnos para el papel y poder trabajar a partir de nuestra propia experiencia. La carrera del actor es un continuo aprendizaje, es una forma maravillosa de conocernos mejor y saber de qué forma se abordarían estilos de vida ficticios.

Ensayar el papel hasta que tu interpretación sea perfecta

Ensaya repetidamente el papel hasta que la interpretación sea la perfecta. Tu físico, tus movimientos, tu tono de voz e incluso tu forma de andar, marcará el personaje. Prepararse un papel es la esencia para que una actuación tenga la conexión necesaria entre estímulos y respuestas del actor.

 

Cuando estás dentro de un personaje te olvidas de tus circunstancias y llegas a respirar como él, pero para ello es vital conocer el cómo, por qué y para qué de cada frase de su texto. Cuando lo hayas conseguido estarás altamente cualificado para interpretarlo de una manera brillante.