Cómo prevenir que el bebé se ahogue con la leche

La lactancia materna es una etapa fundamental para el desarrollo del bebé y aunque al principio puedan surgir algunos problemas, se pueden evitar muy fácilmente.

Una de las mayores preocupaciones de los padres, sobre todo si son primerizos, sucede cuando su bebé está tomando la leche y se atraganta, hace buches o vomita. Normalmente esto no significa que esté enfermo, sino que tiene lo que se conoce como “reflujo gastroesofágico”, que es debido a que el organismo del niño todavía está formándose.

Qué hacer para evitar que se atragante

En las primeras semanas posterior al parto es normal en algunas mujeres fabricar más leche de la que les hace falta a su bebé. Este inconveniente puede traer consigo que a veces se ahogue, sobre todo si baja bastante cantidad. Por ello es necesario antes de darle el pecho, sacar un poco de leche antes de darle de amamantar para evitar estos problemas.

 

También es conveniente darle el pecho a la criatura antes de que se despierte del todo, ya que de esta manera va a estar más tranquilo y va a tomar con menos ímpetu. Esto le va a ayudar a tragar menos aire y a que eructe con más frecuencia. En el caso de algunos bebes, es mejor en cada toma que se le dé un sólo pecho, para regular así el volumen de leche que necesita.

Algunas recomendaciones más a tener en cuenta

Para prevenir que el lactante se atragante se recomienda especialmente utilizar la llamada posición australiana, en la que la mamá se recuesta sobre un sillón y coloca a su bebé sobre sus costillas de manera que su boca se encuentre sobre el pecho de la madre, sosteniéndole la frente con una mano para que pueda respirar por la nariz y no se ahogue.

 

Por último, hay que tener en cuenta que el niño necesita comer en un ambiente de tranquilidad, con pocas personas a su alrededor para que no se ponga nervioso y pueda lactar con calma, y sin prisas. Al principio lo mejor es que esté a solas con su madre y después poco a poco ir incorporando otros miembros de la familia a medida que se vaya acostumbrando.