Cómo reaccionar ante un hostigamiento policial

Para hacer frente a un hostigamiento policial es necesario conocer los derechos que asisten a todos los detenidos, y en caso de necesitarlo pedir la asistencia de un abogado.

Ante un hostigamiento policial los ciudadanos tienen una serie de derechos que conviene conocer. La labor de los policías está sometida a una reglamentación particular que regula los derechos y los deberes en el desarrollo de su profesión así como los de los ciudadanos. En caso de negligencia policial el afectado puede y debe recurrir a la justicia.

Casos de detención
Frente a un hostigamiento policial conviene saber en qué casos puede un agente detener a un ciudadano. Únicamente puede realizar una detención en casos donde alguien esté intentando cometer un delito, es decir el momento en el que el presunto culpable se está disponiendo a cometerlo, o cuando el delincuente está cometiendo el delito en ese preciso momento o, por último, cuando un delincuente procesado o condenado se encuentra en fuga o rebeldía. Esto ocurre cuando no se contestan o no se acude a los requerimientos judiciales.

 

Un detención preventiva superior a 72 horas es hostigamiento policial según la ley. Antes de ese tiempo el detenido debe ser o puesto en libertad o frente a la autoridad judicial. El detenido debe en todo momento conocer los hechos imputados así como sus derechos como detenido. En los casos de detención particular el límite son 24 horas. En caso de no hacerlo el o los agentes podrían ser inhabilitados durante varios años. El acusado pasará a disposición judicial, donde se determinará o su ingreso en prisión o su puesta en libertad (definitiva o provisional).

Derechos del detenido
Ante un hostigamiento policial los afectados deben conocer sus derechos durante la detención. Tienen el derecho a no declarar si no quieren, ni a contestar ninguna pregunta de la policía e incluso solicitar su puesta a disposición ante un juez. También pueden ampararse en el derecho a no realizar ninguna declaración contra su propia persona ni a confesar su culpabilidad. En cualquier momento del proceso el detenido tiene derecho a un abogado, y que este pueda asistir a las declaraciones e incluso a cualquier reconocimiento identificativo.

 

El detenido también tiene el derecho a que la policía informe a algún familiar o persona cercana que él designe y que se le comunique en todo momento del lugar de detención del sujeto. En caso contrario los agentes estarían incurriendo en hostigamiento policial. Si el detenido es extranjero, menor o discapacitado debe recibir un trato conforme a su situación especial recogida en el reglamento policial y amparado en la propia ley que le asiste.