Cómo relajarse durante una semana de vacaciones

Lo más importante es dejar a un lado el estrés, olvidarse del trabajo, los problemas y, sobre todo, intentar sacarle el máximo partido a esa semana de vacaciones.

Con la vida de estrés que llevamos, al tomarnos unas vacaciones nos damos cuenta de que en el momento que comenzábamos a relajarnos es justo cuando ha llegado el final de ellas y toca volver a casa. Cuando las vacaciones son largas no hay problema, da tiempo de sobra para desconectar. Pero si sólo contamos con una semana de vacaciones, puede que volvamos con la sensación de no habernos relajado lo suficiente. 

Cambiar de aires

Es muy importante aprovechar las vacaciones al máximo para descansar y olvidarnos de nuestras rutinas del día a día, para lo cual es esencial disfrutar del momento, mantener la cabeza ocupada en el presente, en cada minuto que se está disfrutando y no pensar en lo que se dejó en casa ni en lo que vendrá a su vuelta.

Hay muchas personas que aprovechan las vacaciones para hacer todas aquellas tareas en casa que, durante el resto del año, no pueden realizar por falta de tiempo: pequeñas obras en casa, organizar el trastero o los armarios. No es una mala idea hacer esto, pero es importante que al menos una semana de vacaciones sea para descansar y olvidarse de lo cotidiano.

La mejor forma de conseguir esto es salir fuera. Una escapada a la playa, a la montaña o a un pueblo perdido, cualquier sitio que no esté relacionado con el entorno diario, nos servirá para cambiar de aires. Es fundamental que el destino sea de su interés. Viajar a un lugar donde no apetezca demasiado y se haya elegido por compromiso familiar o de amistad, a veces, puede resultar igual de estresante que quedarse en casa.

Desconectar del mundo

Si es posible y durante esa semana de vacaciones, lo ideal es no encender el televisor ni escuchar las noticias por radio, es mejor sustituir éstos por su música prefería o incluso aquellas que incitan a la relajación.

Sustituya la prensa y la conexión a internet por un buen libro que haga volar su imaginación a cualquier parte. Camine o pasee sin prisas, disfrutando del paisaje de su entorno. Aunque viaje a un lugar sencillo y sin grandes zonas de interés turístico, descubrirá que el bienestar del paseo, hará de cualquier sitio un lugar especial y atractivo a su mirada.