Cómo reponerse de un fracaso el primer año universitario

Saber afrontar un fracaso el primer año de carrera de forma correcta evita desmotivaciones y hasta posibles abandonos de los estudios.

El inicio a los estudios universitarios implica un cambio drástico en la vida académica del estudiante: el profesorado, las clases, los compañeros y hasta la forma en la que las lecciones son conducidas, son completamente novedosos para los nuevos estudiantes. Es por ello, que este cambio aboca, en muchos casos, al fracaso el primer año de la carrera. Afrontarlo con madurez y coger un buen ritmo de estudio nos conducirá al éxito.

Esto no es lo mío
Muchos alumnos, tras la realización de los exámenes obtienen un resultado no deseado o más bajo del esperado tras el esfuerzo invertido. Por ello, algunos alumnos tienden a abandonar la licenciatura o el grado pensando que tener un fracaso el primer año de estudios es debido a que no poseen las aptitudes necesarias para afrontar la universidad.

 

Este pensamiento resta motivación y ganas de aprender y continuar con el curso. Por lo que, ante un fracaso el primer año de los estudios, debemos preguntarnos por qué nos ha ido mal, qué podríamos hacer para mejorar los resultados, cuestionar las técnicas de estudio empleadas y si existe algún problema en la organización del tiempo de estudio.

 

Si previamente en el instituto el alumno no tenía malos resultados en los exámenes, puede ser debido a que el problema reside en el cambio que supone la universidad, no al estudiante en sí, por lo que cambiar malos hábitos supondrá una mejoría en los resultados y volver a recobrar la confianza depositada en nosotros mismos. 

 

No todo está perdido
Una vez que se haya localizado el motivo por el que se ha obtenido un fracaso el primer año, debemos aplicar el cambio necesario en el método de trabajo. Además, existen varias convocatorias a lo largo del curso en las que el estudiante puede recuperar una asignatura suspensa. Por ello, no se debe desistir al primer momento y estudiar pensando en la siguiente convocatoria, no en lo que se podría haber hecho en el examen anterior.

Evitar agobios innecesarios
En la normativa universitaria no se repiten cursos sino asignaturas. Gracias a esto, el estudiante puede organizarse el curso siguiente dependiendo de los resultados del anterior. Si no se ha conseguido superar todas las asignaturas del primer curso, existe la posibilidad de volver a cursarlas al año siguiente.

 

Esto supone una gran libertad a la hora de organizarse el trabajo para el próximo año y repartirse las asignaturas matriculadas en las convocatorias correspondientes. De forma organizada se podrá superar el curso siguiente y asignaturas del anterior sin problema.