Cómo resistir en un trabajo que no soportas

Un trabajo detestable puede ser muy incómodo y agotador, sin embargo es posible resistir en un trabajo si se tienen en cuenta algunos factores claves

En la actualidad, la situación financiera mundial no permite que se desprecien oportunidades laborales. Muchas veces el hecho de priorizar el ingreso económico expone a las personas a la realización de actividades que no generan estímulos ni motivación por lo cual es importante pensar en cómo resistir en un trabajo aún cuando se lo deteste.

Buscar motivación en el trabajo
En general, los trabajos rutinarios llevan a que las personas pierdan la motivación y simplemente se acostumbren a hacer siempre lo mismo, lo cual genera malestar y falta de interés.

Uno de los factores que favorecen la búsqueda de crecimiento personal y contribuyen a resistir en un trabajo es la competitividad, es decir, la búsqueda de metas personales, que aún si no estuvieran recompensadas por la empresa, ayudan a generar satisfacción y orgullo personal.

Otra sugerencia es la búsqueda de darle un toque personal a las actividades que se realicen, por más mecánicas que sean, en el modo de hacerlas siempre se puede intentar utilizar la creatividad. Aunque los logros fueran los mismos, el proceso podría hacerse mucho más llevadero.

Evitar los sentimientos negativos
Cuando se vive una situación desagradable o de desinterés en alguna actividad, las personas suelen alimentar sentimientos negativos que se potencian continuamente. Para resistir en un trabajo que se detesta, lo principal es no ser emocional, evitar acumular internamente enojo o ira, o gastar energía pensando una y otra vez en las cosas malas del trabajo.

Por el contrario, en vez de esto se deberían relativizar las cosas que ocurren para no tomarlas como razones para odiar el trabajo. Una forma de resistir en un trabajo cuando hay situaciones de incomodidad o agresión del entorno sería tomarlas con sentido del humor, y en caso de que persistan se recomienda hablar puntualmente sobre el tema con la persona que corresponda.

Si el motivo del disgusto fuera el trabajo en sí, cabe recordar que toda actividad laboral no siempre se corresponde con la vocación de la persona, sin embargo esto no quita que se la realice con amor, dedicación y responsabilidad.

Si un empleo no colma las expectativas personales del individuo y no hay posibilidades de cambiarlo, una opción interesante es cumplir con él de forma correcta pero buscar la manera de realizar de forma paralela otra actividad que sí se ajuste a los intereses y gustos personales, aunque fuera de forma voluntaria. De esta forma se podrá resistir en un trabajo y poder explorar nuevas posibilidades de forma alternativa.