Cómo sacar el máximo provecho de los mercadillos

Convertirse en un experto en aprovechar las compras de mercadillos lleva tiempo y habilidad, pero vale la pena, pues se consiguen productos de precios y calidad excelentes.

Con un poco de dedicación y paciencia, los mercadillos pueden ser una excelente opción para adquirir productos de diferente calidad y a precios reducidos, tales como alimentos, calzado, ropa y complementos, en los que encontrar verdaderos chollos.

Alimentos frescos

Los puestos más numerosos en los mercadillos son los de fruta y verdura. Los vendedores suelen adquirirlos ese mismo día en los almacenes. Para conseguir un buen precio, hacer la compra comenzada ya la temporada, pues los primeros días resultan caros. Para consumir en crudo, en macedonia y ensaladas, la fruta y la verdura son excelentes; además, ésta se puede hervir o congelar.

 

Los restos del día anterior son más baratos, pues su deterioro exige la bajada de precios. A final de temporada también bajan los precios (hay menos demanda y la calidad es inferior). Es el momento de comprar verdura y fruta en cantidad para preparar conservas y mermeladas.

 

La repostería de los mercadillos suele ser artesanal, quizás algo más cara que en los supermercados, pero de excelente calidad. Los comercios de frutos secos son muy interesantes por su variedad, así como los de dulces y caramelos.

Ropa y complementos

Los mercadillos son ideales para adquirir ropa tirada de precio, que es excedente de las tiendas y resto de otras temporadas. Los comerciantes la adquieren por peso. La desventaja es su presentación (montones de ropa en los que encontrar algo interesante lleva tiempo) y que no hay probadores; sin embargo, la mayoría aceptan cambios y devoluciones. Así mismo, calzados, bolsos, bisutería y droguería son atractivos por el mismo motivo, aunque la exposición es más ordenada.

Convertirse en experto

Sólo hay que tener tiempo y ganas: no siempre se encuentra a la primera lo que se busca. Los habituales se recorren todos los mercadillos y encuentran buenas ofertas. Hay que madrugar, pues se suelen acabar a primera hora. La práctica continua ayuda a obtener criterio y buen olfato en las compras de los mercadillos.