Cómo sacarse un Máster mientras se está trabajando

Tener un empleo y sacarse un Máster al mismo tiempo requiere de una alta capacidad de organización y el planteamiento de unos objetivos realistas

Sacarse un Máster es una de las mejores formas para complementar la formación recibida en la Universidad. Muchos estudiantes deciden estudiar un Máster inmediatamente después de terminar los estudios universitarios, mientras que otros prefieren sumergirse en el mundo laboral. Combinar ambas opciones es una experiencia enriquecedora pero agotadora si no se consigue compaginar dichas actividades y realizar ambas con éxito. Ante todo, es necesario saber organizar el tiempo, no querer correr más de la cuenta y otorgar prioridad a los asuntos más importantes.

Sacarse un Máster mientras se está trabajando
A la hora de sacarse un Máster, es importante evaluar las modalidades de estudio que se nos ofrecen, sean presenciales, a distancia, o incluso mixtas. Si decidimos acudir a clases presenciales, es necesario tener en cuenta si el centro ofrece horarios razonables, o si está cerca de casa o del lugar de trabajo. Los estudios a distancia ofrecen una mayor flexibilidad al alumno, pero también requieren de una mejor organización, voluntad y capacidad de estudio.

 

Si estamos estudiando, es importante informar de ello a los jefes o superiores. Muchas empresas ofrecen facilidades a los empleados que desean mejorar sus conocimientos a través del estudio de Máster, posgrados o cursillos, especialmente si estos están relacionados con la actividad de la empresa. La reducción temporal del horario, o los permisos para acudir a exámenes son algunas de las ventajas que algunos de los empresarios permiten a sus empleados.

Concentración, organización y metas
Trabajar y sacarse un Máster al mismo tiempo requiere de una alta capacidad de organización. El estrés laboral y las presiones derivadas de los estudios pueden ocasionar que no se rinda adecuadamente. Crear un calendario o un planning de tiempo ayuda a establecer una rutina diaria mucho más fácil de seguir. Organizar los descansos y los momentos de asueto es también recomendable para que ni el rendimiento en el empleo ni el rendimiento en los estudios se resientan debido al estrés.

 

Sacarse un Máster implica plantearse unas metas realistas. Compaginar empleo y estudios genera a menudo la sensación de no tener tiempo para todo. Por ello, es necesario que los objetivos que nos planteamos para el año sean realistas y fáciles de cumplir. Ser demasiado exigente con uno mismo puede llevar a desmoralizarse y perder la motivación.