Cómo ser un buen guionista de cine

Un guionista puede nacer o hacerse, y siempre es conveniente reforzar el talento natural a través del estudio en escuelas o talleres.

Ser guionista de cine es fácil, pero ser un buen guionista es una tarea algo más dificil, aunque no imposible. Pasión por el cine, cierto dominio de la escritura y esforzarse por contar una historia de calidad con elementos no vistos antes es lo que muchos guionistas buscan al enfrentarse a la hoja en blanco.

Estudiar cine

Un guionista de cine tiene que amar escribir y al séptimo arte. Existen numerosas escuelas públicas y privadas donde estudiar guión, como la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de Madrid (ECAM) o la Escuela de Cine de Barcelona (ECIB) donde se tratan todos los aspectos técnicos y fases de escritura del guión, como guiones cinematográficos, adaptados, técnicos, literarios, con vistas a la producción, estructura y demás elementos básicos y necesarios para aprender los pasos necesarios a la hora de desarrollar una idea.

 

En muchas escuelas se realizan además talleres intensivos impartidos normalmente por guionistas profesionales que ayudan a desarrollar incluso el olfato cinematrográfico, que junto a la pasión por el cine, son elementos necesarios para ser un buen profesional del medio. Una vez finalizados los estudios, hay que seguir estudiando de forma indirecta, viendo películas o leyendo libros, como los escritos por Linda Seger, una auténtica experta en la materia, o acudiendo a Master Class en universidades, escuelas de cine o festivales.

Escribiendo sin parar

Una vez que se tienen los conocimientos técnicos, la mejor forma de conseguir ser un buen guionista es escribir, sin centrarse en un sólo género cinematográfico, tanto guiones propios como adaptando relatos, novelas o cualquier escrito, noticia e incluso vivencia, personal o no. Teniendo en cuenta las normas habituales y sabiendo cuándo y cómo romper dichas normas formales para dotar al guión de la originalidad que los productores buscan.

 

Visionar películas y ver la estructura del guión, unido a la lectura de auténticos guiones, faciles de encontrar en numerosas librerias especializadas, es también básico para no estancarse ni acomodarse dada la alta competencia de este mundillo.