Cómo superar un ataque de pánico si padeces claustrofobia

Un claustrofóbico puede tener un ataque de pánico en cualquier lugar que sea cerrado. Los psicólogos emplean distintas técnicas y terapias para vencer esta patología.

La claustrofobia es una enfermedad psicológica que afecta a miles de personas en el mundo. Se trata de un miedo patológico a los espacios cerrados como el metro, los ascensores, las habitaciones pequeñas o los túneles, entre otros. Los claustrofóbicos sienten mareos, falta de aire e incluso síntomas de asfixia ante la sensación de quedarse encerrado o sin oxígeno en espacios cerrados. Ante un ataque de pánico se deben seguir unas pautas de relajación y consultar el problema con un psicólogo especializado.

Superar el ataque de pánico in situ

  • Los claustrofóbicos no soportan los lugares cerrados porque sienten que están encerrados o que les falta aire. Ante un ataque de pánico en un lugar cerrado el afectado debe seguir ciertas pautas para relajarse. En caso de no conseguir controlarse se aconseja que salga del lugar, aunque escapar de una de estas situaciones es, a medio y largo plazo, perjudicial para la curación de esta enfermedad psicológica, ya que cada vez que el paciente rehuye una situación de tensión la fobia a ese lugar o situación se agrava aun más.
  • En el momento del ataque de pánico, el afectado debe adoptar una postura corporal relajada. Se recomienda que se sienten y dejen el cuerpo como un peso muerto, sin tensión muscular, que intenten concentrarse en cómo los músculos de su cuerpo se van relajando, que las piernas se destensan, que los brazos cuelgan, que el cuello no está rígido. Al mismo tiempo, el afectado debe controlar la respiración realizando respiraciones largas, inspirando y expirando lentamente hasta conseguir relajarse.

Terapias cognitivo-conductuales

  • Para superar una claustrofobia se recomienda acudir a un psicólogo especialista en terapias cognitivo-conductuales. Se tratan de métodos que tratan de analizar qué situaciones provocan un ataque de pánico al paciente puntuándolas del 1 al 10, siendo 10 el máximo de angustia que puede percibir el afectado. El paciente toma así consciencia de lo que teme y a lo que tiene miedo concretamente.
  • A partir de esas anotaciones el psicólogo enseña técnicas de control de la conducta, intentando disociar los pensamientos negativos de las situaciones que provocan el ataque de pánico en lugares cerrados. El paciente debe acudir a los lugares que le provocan claustrofobia y seguir esas técnicas hasta conseguir que eliminar el miedo por completo y controlar la situación de forma relajada.