Cómo trabajar los abdominales inferiores

Los abdominales inferiores suelen resistirse a lucir una buena definición, pero cuidando la alimentación y con ejercicios específicos se consiguen buenos resultados.

A la hora de hacer ejercicio, el entrenamiento de los abdominales suele la asignatura más difícil. Conseguir unos abdominales inferiores bien marcados es posible si se presta la debida atención a la dieta y se hacen los ejercicios específicos que obtendrán, con esfuerzo, la definición muscular buscada.

Alimentación adecuada

Los abdominales inferiores están cubiertos por una especie de "cinturón" de grasa que los rodea. La grasa nueva que se adquiere a través de la comida tiende a depositarse justo en ese área. Por ello, es fundamental hacer un análisis de la dieta y tratar de eliminar aquellos alimentos ricos en grasas.

 

Los regímenes con un mayor aporte de proteínas ayudan al desarrollo del músculo, por lo que es recomendable aumentar el aporte de este grupo, en detrimento de los azúcares, las grasas y otros alimentos cargados de calorías y con poco interés nutricional como bollería (especialmente la industrial), aperitivos y picoteos (patatas fritas y similares), helados, embutidos y el acohol. La idea es rebajar la ingesta de grasas y azúcares para evitar una mayor acumulación en la zona que se quiere trabajar, facilitándole la tarea al músculo.

Ejercicios que ayudan a los abdominales

Lo más recomendable, como mantenimiento general, es realizar con regularidad ejercicios aeróbicos de alto y bajo impacto que permiten quemar grasas, como montar en bicicleta, correr, caminar a paso rápido, o cualquier otro del tipo cardiovascular. A esto, se le debe añadir una tabla de abdominales que trabajen la zona con eficacia.

 

El levantamiento de piernas es la forma más efectiva de ponerlos en forma. Para ello, se debe tumbar el sujeto en una colchoneta y mantener las piernas y los brazos estirados pegados al cuerpo. Lentamente se deben levantar las piernas juntas hasta formar un ángulo de 45 grados con el cuerpo y aguantar unos 10 o 15 segundos para bajar de nuevo lentamente. Esta tabla se puede hacer en series de diez repeticiones, teniendo en cuenta que la espalda debe permanecer siempre pegada al suelo.