Cómo tramitar una doble nacionalidad

Los ciudadanos de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Portugal y Guinea Ecuatorial puede optar por mantener la doble nacionalidad al adquirir la española.

Aunque es posible ser titular de doble nacionalidad, no todos los países consagran tal derecho. En el caso de España, solo se admite en ciertos casos, por lo que conviene conocer exactamente cuáles y cómo es el procedimiento para obtenerla de acuerdo con lo establecido en la ley.

Qué es la doble nacionalidad

En primer lugar, la nacionalidad es lo que vincula jurídicamente a una persona con un país determinado. Además de poder vivir libremente en este, podrá formar parte de sus instituciones públicas y requerir su protección en determinados casos, al igual que tendrá obligaciones de defenderlo y ayudar a sostenerlo.

 

Hay varias formas de adquirir la nacionalidad: por el origen, que da derecho a obtener la de cualquiera de los padres o ascendientes; por el nacimiento en el territorio de un país, la cual no es reconocida por todos los Estados; y por residencia legal durante determinado lapso de tiempo.

 

En este sentido, quien haya nacido en un país americano y sea hijo de españoles, podría, en principio, tener doble nacionalidad, la de ambos países. No obstante, muchas legislaciones prohiben ser titular de dos nacionalidades, y la adquisición de la segunda implica la pérdida de la primera.

Cómo obtener la doble nacionalidad

España admite la doble nacionalidad para ciudadanos de países como Andorra, Filpinas, Guinea Ecuatorial, Portugal e Iberoamerica, es decir, en este último caso, los ubicados en el continente americano cuya lengua sea el español o el portugués, incluyendo Puerto Rico, que es un caso especial.

 

Si se es ciudadano de alguno de los países indicados anteriormente y además se califica para obtener la nacionalidad española, hay que realizar los trámites para conseguir esta última, que varían de acuerdo a cuál va a ser la fuente, esto es, si se alega ser descendendiente de español, por ejemplo, o la residencia legal durante al menos dos años.

 

Una vez otorgada la nacionalidad española, cuando el ciudadano acude al Registro Civil a inscribirla y a prestar juramento de fidelidad al Rey y de obediencia a la Constitución y las leyes, es cuando manifiesta si renuncia a la nacionalidad anterior. Si no renuncia, se convierte automáticamente en titular de una doble nacionalidad.