Cómo tranquilizarse antes del momento del parto

La mejor manera de llegar tranquila al momento del parto, más allá de trucos y técnicas respiratorias, es tener confianza en nuestro médico y sentir cariño de nuestro entorno.

Cuando se acerca el momento de dar a luz aumentan los nervios de la futura madre, es fundamental en esa instancia tener un buen diálogo con la pareja, recordar los consejos del curso pre-natal, conocer que existen algunos trucos para vivir la situación con mayor tranquilidad y saber que la mayoría de las veces hay tiempo de sobra y el parto no se precipita de un segundo a otro.

La importancia del apoyo familiar

Confiar plenamente en nuestro médico y en nuestra pareja, o en la persona de confianza que hemos elegido para que nos acompañe, es el primer paso para sentirnos contenidas durante el trabajo de parto, especialmente cuando aumenta el dolor o los temores y la madre se siente más vulnerable y necesita apoyo.

 

 

Control de la respiración para relajarse

A su vez, en los cursos pre-parto seguramente le hayan enseñado técnicas de respiración que tienen como objetivo conservar y concentrar la energía, controlando buena parte del dolor para lograr cierta calma, ahuyentar el dolor y generar un importante estado de relajación. Estará entonces llegando la hora de recordarlas y ponerlas en práctica.

 

 

Pero incluso antes de llegar a la clínica, existen ciertas pautas a tener en cuenta para lograr un estado de serenidad. Se aconseja tomar una ducha cuando el dolor empieza a aparecer, y así comenzar a intentar la relajación. Incluso puede ponerse de fondo música placentera y visualizar imágenes agradables que le ayuden a lograr una armonía más profunda.

 

 

Luego, si la duración de las contracciones es cada vez más frecuente y prolongada, lo más probable es que haya entrado en trabajo de parto. De todas maneras, la última palabra siempre la tendrá la partera y es tranquilizador también tener en cuenta que si se transitó un buen embarazo y el estado de salud es normal, no hay razón para sentir gran temor.