Cómo utilizar un corrector para disimular imperfecciones

Para utilizar un corrector adecuadamente se debe elegir una textura y una tonalidad adaptada a cada tipo de piel, tener en cuenta estos detalles garantiza del éxito.

Utilizar un corrector es imprescindible cuando se quiere disimular imperfecciones o incluso realzar alguna zona de la cara. Para ello hay disponible varios tipos de correctores, en cuanto a textura o color, dependiendo del resultado que se quiera obtener habrá que utilizar uno u otro.

La textura del corrector

Los correctores suelen presentarse en diferentes texturas y formatos. Los más populares son los fluidos y en crema. Hay que tener en cuenta el tipo de piel de cada persona y el nivel de cobertura deseado, esto va en función de las imperfecciones que tenga, lógicamente no es lo mismo cubrir un acné severo o unas ojeras muy marcadas que un pequeño granito.

 

Si la piel presenta un aspecto difícil habrá que utilizar un corrector con textura en crema compacta, pues suelen ser más cubrientes. Si por el contrario solo se trata de tapar un granito se usarán los fluidos.

Los colores de los correctores y como aplicarlos

Lo primero que hay que tener en cuenta son las reglas básicas de los colores. Los correctores oscuros sirven para hundir la zona, y los claros para elevar, por lo tanto si se desea marcar un pómulo habría que aplicar un tono oscuro por debajo y uno claro sobre las manzanitas que se forman cuando se sonríe. Además, para disimular las bolsas bajo los ojos se aplicaría el oscuro también, pero si se trata de ojeras se pondría el claro, preferiblemente con matices amarillentos.

 

Por otro lado están las rojeces y los granitos, el mejor modo de cubrirlas es utilizar un corrector de color verde, para contrarrestar el rojo. Se aplica una pequeña cantidad en la zona a tratar y se difumina con la yema de los dedos, este método es el mejor para aplicar los correctores en todas sus variantes, se funde muy bien con la piel y se disimula mejor.

 

Una vez aplicados los correctores se pone el maquillaje encima, de este modo no se notan las correcciones y se finaliza con polvos sueltos para matizar. Utilizar un corrector es sencillo, una vez que se conocen las imperfecciones de cada uno solo se trata de encontrar el más adecuado. El resultado es una piel perfecta.