Cómo viajar con un presupuesto limitado

Viajar con un presupuesto limitado sin perder un ápice de diversión pasa por un exhaustivo control del presupuesto destinado al alojamiento, comida y transporte.

Viajar es todo un reto a la hora de afrontar cuestiones de la talla de la diferencia horaria, el lenguaje, la gastronomía, las colas para entrar en los distintos museos y galerías, los riesgos de timos o el alojamiento. El verdadero reto del buen viajero al organizar el viaje: viajar con un presupuesto limitado.

Alojamientos económicos
El primer lugar de referencia a consultar a la hora de alojarse para viajar con un presupuesto limitado son los albergues juveniles y municipales. En el caso de que no exista esa posibilidad porque se tengan más de 26 años, habría que pasar a pensiones, hostales y hoteles. Si el viaje tiene lugar durante épocas de calor, una opción nada descartable es la de los bungalows o parcelas en terrenos de camping.

 

La manera más fácil de conseguir un alojamiento de este tipo en un país desconocido es buscando por Internet. Hay páginas web con comparadoras de precios en las que, añadiendo los datos sobre el lugar y la fecha de viaje, se nos enseña un listado de alojamientos ordenados por precios y disponibilidad. Estas webs también ofrecen fotos del sitio, así como información referente al “cómo llegar” o los distintos métodos de pago.

 

La dieta del bocata
Solventar el problema de comer si se pretende viajar con un presupuesto limitado es uno de los problemas más fácilmente controlables. La opción más recomendada para estos casos es la de comprar pan, embutido, frutos secos, yogur, zumos, agua y refrescos en un súpermercado y preparar bocadillos por uno mismo para uno o varios días. También en el mismo súpermercado encontraremos todo tipo de recipientes de plástico (vasos, platos, cubiertos…) de usar y tirar cuya ventaja es el poco peso y la facilidad de manejo.

 

Ahorrar en transporte
Por último, queda abordar la cuestión de qué transporte elegir para viajar con un presupuesto limitado. Este es el plano que más varía según el tipo de país a visitar, por lo que lo más recomendable es hacer una búsqueda por Internet en las distintas compañías de vuelo de bajo coste, así como autobuses y trenes. Si la ciudad que visitamos tiene metro, conviene sacarse un bono diario de metrobús porque sale rentable a poco que se hagan 2 ó 3 trasbordos en un mismo día.