Complete sus vacaciones escocesas con una cena de haggis

La gastronomía es un factor fundamental para conocer lo máximo posible el lugar en el que se está de vacaciones. Si ha escogido Escocia como su sitio de descanso, no puede volver a casa sin probar su tradicional haggis.

Aunque este plato no parezca a simple vista muy apetitoso, tiene un sabor delicioso y muy intenso. El haggis es la comida más tradicional de Escocia y se lo puede degustar en cualquier restaurante de este país británico. Por otro lado, este plato también tiene su propia historia que contar.

¿Qué es el haggis?
Este típico plato escocés se forma de la mezcla de pulmón, hígado y corazón de oveja o cordero. Cada una de las vísceras es procesada y, de las tres, se forma una pasta que se mezcla con avena, especias y distintas hierbas. Por último, a modo de embutido, se rellena una bolsa que se hace del estómago del animal cuyas vísceras ya se han utilizado y se hierve durante varias horas. En el momento de comerlo, el haggis se sirve acompañado de nabos y puré de patatas. Con esta descripción, no parece muy tentador probar este plato, sin embargo, aquellos que se animan a degustarlo por primera vez, quieren volver a comerlo.

Cuáles son los orígenes del haggis
No hay datos muy precisos acerca del momento histórico en el que se comenzó a elaborar este embutido. Las versiones de su país de origen también son varias. Hay quienes dicen que proviene de Grecia, Italia o Francia; mientras otros afirman que llegó a Escocia desde Escandinavia. Lo cierto es que este plato de aspecto extraño pero de delicioso sabor es una tradición en Escocia.

 

Además de consumirlo en cualquier época, el que podría denominarse como "El día del Haggis" es el 25 de enero, fecha en la que se recuerda el natalicio del poeta nacional escocés Robert Burns. Es en esta ocasión que, cada familia, se reúne en torno a la mesa y comienza a cortar el haggis mientras recita la Oda que Burns le dedicó a este popular plato. Es por este motivo que si se encuentra en Escocia en esta fecha, probar el haggis se convertirá casi en una obligación.

 

Otro dato interesante acerca de este inusual plato es la dificultad para elaborarlo en otros países fuera del Reino Unido, dado que en muchos lugares, la venta de vísceras tales como el corazón está prohibida para el consumo humano. Es por este motivo que, muchos escoceses que viven en el exilio, se encuentran con la dificultad de no poder rememorar su plato nacional favorito estando lejos de casa.