Comprar un pony: pros y contras

La belleza, el buen comportamiento y el prestigio social frente al coste económico y el dificil mantenimiento hace de la de decisión de comprar un pony todo un dilema.

La ilusión de muchas personas, desde su infancia, es comprar un pony, un animal capaz de hacer pasar a sus dueños grandes momentos, pero a su vez una adquisición con grandes riesgos para el animal si no es bien cuidado y una gran responsabilidad para el comprador.

Pros de comprar un pony

  • Para empezar, además de ser un animal bello, su comportamiento suele ser muy bueno con los más pequeños de la casa. También es importante destacar que la compra de un pony puede ser una fuente de ingresos, al existir múltiples concursos de belleza y habilidades en los que se puede ganar importantes cantidades de dinero.
  • Además, no solo existen beneficios económicos, ya que, por ejemplo, montar un pony puede ser una excelente terapia para todo tipo de personas, en especial colectivos como el de discapacitados o disminuidos psíquicos. En consecuencia, otras personas podrán beneficiarse del animal y los propietarios del pony adquirir un cierto prestigio social. Por último, si el pony es un regalo para alguien, no hay duda de que el regalo será todo un éxito, en especial si va dirigido a niños y niñas.

Contras de comprar un pony

  • En la compra de un pony no solo se debe tener en cuenta sus beneficios y ventajas, sino que es necesario analizar y tener en cuenta los problemas de su compra. El principal inconveniente de comprar un pony es el económico. Para empezar, adquirir uno de estos mamíferos resulta muy costoso (desde 1.500 euros), pero unido a esto esto, el valor de los cuidados tanto estéticos, como médicos que necesitan estos animales también resultan muy caros.
  • Por otra parte, para garantizar que el pony pueda vivir en buenas condiciones, se debe disponer de una importante extensión de terreno para el animal. Sumado a esto, no son animales que puedan servir para realizar labores de campo o ser montados durante largos periodos de tiempo.
  • Como último inconveniente, se necesita de un remolque especial adaptado para transportar animales, lo que supone gastar aún más dinero. En definitiva, la compra de un pony puede resultar aparentemente muy ventajosa y sorprenderá a amigos, familiares y vecinos, pero su coste tanto económico como de tiempo de dedicación es muy alto y al alcance de muy pocas personas.