Consejos del piercing industrial y tatuajes

La práctica de la perforación y el tatuaje tiene sus raíces en ancestrales ritos culturales. Hoy en día, la carga ritual se ha tornado en una mera veneración estética, como en el caso del piercing industrial.

Las modas pueden alcanzar niveles insospechados, y la del piercing industrial y los tatuajes, no es la excepción a la regla. Las dilataciones en los lóbulos de las orejas, piercings en lugares insospechados, tatuajes con inverosímiles diseños o los implantes subcutáneos, están a la orden del día. Tinta, agujas y la imaginación del hombre, se conjugan en este arte que cuenta con miles de años de antigüedad. 

Un arte milenario
Muchos de los que lucen con orgullo un tatuaje o piercing desconocerán que en tiempos tan remotos como en el Neolítico, el tatuaje era usado con fines terapéuticos, mientras que el origen del hoy conocido como piercing industrial, se remonta a antiguas civilizaciones, ya desaparecidas.

Existen culturas donde la perforación es usada como un rito de pasaje de la niñez a la edad adulta. Entre los esquimales, se considera que quien porta un piercing en labio, o "labret", ya cuenta con las capacidades necesarias para salir de caza con los mayores. 

Uno de los ejemplos más conocidos de modificación a través de perforaciones o dibujos en corporales, son las mujeres de la tribu Masai, quienes aún en la actualidad deforman su cavidad bucal con un gran aro metálico para agrandarla. En otras tribus, algunos guerreros también portan un disco en el labio, además de atravesarse el tabique nasal con una rama de árbol.

Precauciones para hacerse un piercing
Se cuentan por miles los estudios que ofrecen sus servicios para llevar a cabo la práctica del piercing. Hay que tener especial cuidado en que la persona que lo haga, tenga los conocimientos necesarios, y la higiene del estudio sea la apropiada. También se debe exigir que el material sea el acorde, y que los elementos no desechables, como pinzas y tijeras, estén debidamente esterilizados. 

Es importante también, que el cliente tenga constancia médica de no ser alérgico a ningún tipo de metal, aunque esto no es indispensable si la pieza a colocar es de titanio. Asimismo, tras la colocación del piercing, es el portador quien asume la responsabilidad de que la perforación cicatrice correctamente, limpiando diariamente la zona perforada y siguiendo las prevenciones que su especialista le recomendará.