Consejos para comer bien en el trabajo

Para comer en el trabajo de la mejor manera se requiere una buena organización y un menú claro y nutritivo, ya que juega un papel importante en nuestro rendimiento laboral.

A menudo, comer en el trabajo se convierte en toda una odisea. No siempre se tiene tiempo para hacerlo en casa o la economía no permite hacerlo en restaurantes. Con una buena organización y teniendo claro qué es lo saludable, comer en el trabajo no tiene por qué ser una mala opción.

La organización, un factor importante

Cuando se trata de comer en el trabajo, lo primero que hay que tener claro es cómo organizar el almuerzo para que el transporte sea lo más fácil posible. Para ello existen unas bolsas térmicas que ayudan a este cometido de la manera más cómoda y protegiendo los alimentos.

 

Lo ideal es que tengan paredes aislantes para conservar el frío. Además, sería conveniente que tuviese tres departamentos bien definidos y herméticos para dividir el tipo de alimentos, que serían un entrante, un principal y un postre. En el caso de no disponer en el trabajo de microondas para calentar o descongelar sería interesante llevar un envase termo que conserve el calor.

Qué alimentos son los adecuados para una buena alimentación

La comida ideal estaría basada en tres aspectos importantes. En principio un plato que contenga alimentos crudos y aporten todas las vitaminas necesarias, esto podría traducirse en una buena ensalada de verduras. No es aconsejable llevarla aliñada, pues perderían su consistencia y por lo tanto el valor nutritivo. Es mejor hacerlo en el momento de servir.

 

El segundo aspecto estaría enfocado en ofrecer al cuerpo algo de proteína, hidratos de carbono, fibra y minerales, para ello se puede llevar como plato principal algún quiso de carne, verdura o legumbres, alternando cada día uno diferente.

 

Y como tercer básico, todo lo anterior debería estar complementado con fruta, que aporte vitaminas y fructosa. Lo ideal es llevar piezas que se puedan comer enteras para que resulte más fácil y cómodo, por ejemplo una manzana o un plátano entre otras, a menos que se lleven cubiertos, generalmente las bolsas térmicas los suelen incluir.

Cómo acompañar el almuerzo

Como acompañante de todos los alimentos se recomienda una botella de agua mineral. Lógicamente en el trabajo no se debe beber alcohol, y aunque un zumo de naranjas sería otra opción, al llevar fruta no sería necesario, en cambio el agua juega un papel fundamental en la hidratación corporal. Con unos utensilios adecuados y un menú convenientemente preparado, comer en el trabajo no tiene por qué convertirse en un inconveniente.