Consejos para conseguir un cabello sano y fuerte

Conseguir un cabello sano requiere de atención al cuero cabelludo y a la melena en sí, previniendo la utilización de cosméticos inadecuados y la exposición a la intemperie del mismo.

El cabello es un arma de seducción infalible, tanto en mujeres como en hombres. Por ello, poseer un cabello sano y fuerte suele ser más que un desafío, una necesidad. Sin embargo, a pesar de considerarse que para lograr este cometido basta con cuidar la melena, el cuero cabelludo es un factor condicionante en la tarea.

El cuero cabelludo o casco

Cuando se busca obtener el cabello sano y luminosos de las modelos de revista, muy poco se piensa sobre la salud y el estado del cuero cabelludo. El mismo, no es ni más ni menos que la base del cabello. En él se concentran los elementos encargados de alimentar y lubricar cada hebra de pelo. Además es, al igual que el resto del cuerpo, parte del órgano cutáneo.

 

El cuero cabelludo requiere de cuidados especiales, tales como champús y acondicionadores adecuados. Un primer indicio de que los mismos no son lo suficientemente buenos, es la presencia de caspa, o la picazón del mismo. Por otro lado, es fundamental comprobar que el PH sea equilibrado y su composición química, inocua a la salud de la piel.

 

El cuero cabelludo, en ocasiones se daña por los tintes o tratamientos de salones de belleza, los cuales aprovechan las facultades de productos sumamente abrasivos. En esta circunstancias, se debe evitar su aplicación por lapsos de tiempo lo suficientemente prolongados, como para que el mismo se restablezca.

El cabello en sí

Para acceder a un cabello sano, una vez controlado el cuero cabelludo, se debe aplicar atención al pelo. Para ello, el lavado, los productos y la exposición a los agentes externos, son importantes. Un cuidado adecuado del cabello, asegura mayor volumen y brillo.

 

Las claves de un cabello sano son, en primer lugar, la utilización de los productos cosméticos adecuados, y no exponer la cabellera al sol, viento o agua durante mucho tiempo. En el caso de los productos, un médico dermatólogo es quien puede indicar con certeza aquellos indicados para cada caso en particular.

 

En cuanto a los agentes externos, se aconseja evitar que lastimen el cabello. Para lograrlo, cuando la persona se exponga al sol, al viento o al agua de mar o río, deberá protegerse con un pañuelo o sombrero.