Consejos para curar una contractura en el cuello

Las personas expuestas a mayor estrés y con malas posturas son, generalmente, las más propensas a experimentar una contractura en el cuello y espalda.

Los músculos son como bandas elásticas que se contraen o se relajan de acuerdo a los movimientos, mientras que la función de los tendones es conectar el músculo al hueso y juntos ayudar a dar soporte, protección y movimiento al cuerpo. Para atender adecuadamente una contractura en el cuello, o en cualquier parte del cuerpo, se debe saber cuál es la función de un músculo y entender cómo es su interacción con otras partes del cuerpo. 

El estrés y las malas posturas
Cuando hablamos de una contractura en el cuello, generalmente, el dolor está asociado a una mala postura, movimientos bruscos, algún esfuerzo excesivo o la exposición a un estado de estrés prolongado; sin descartar la posibilidad de una lesión en la espalda.

Cuando un músculo se contrae de manera exagerada, deja lugar a una lesión, que debe atenderse de inmediato para evitar una lesión mayor. Una contractura en el cuello, independiente, de cuál sea su origen, representa una llamada de atención del cuerpo para bajar la actividad y mantener en reposo el cuello por un período corto de tiempo.

Curar una contractura en el cuello
Una contractura en el cuello bien atendida, no debe durar más de 48 a 72 horas, en desaparecer; sin embargo, cuando estas lesiones no son atendidas adecuadamente, este período de tiempo se prolonga e incluso la lesión llega a complicarse.

Usar compresas frías inicialmente, envolver hielo en un trozo de tela y manteniendo en el área dolorida durante 15 minutos, tres veces al día. Mantenerse en calma y relajado practicando ejercicios de respiración, ayudan a eliminar la tensión del músculo.

Un masaje sin presión y un buen analgésico serán de gran ayuda para acelerar el alivio. Por último, tomar un baño caliente después de 24 horas, es lo mejor para relajar los músculos doloridos y contraídos. Sí el frío proporciona más alivio que el calor, se puede intentar combinar los dos métodos.

Es necesario que en períodos cortos, durante el día, se utilice un collarín para una recuperación exitosa, así como, mejorar la postura al sentarse y al dormir. La cura de estas lesiones ocurren más rápido si se continúa con las actividades habituales en forma ligera.