Consejos para decorar un acuario

Para decorar un acuario, de forma económica, se pueden utilizar una gran cantidad de elementos naturales o hechos a mano, que van a conformar el entorno ideal para que vivan los peces.

La acuariofilia no para de crecer entre aquellos que quieren conservar un poco de naturaleza en sus hogares. Mantener en buen estado una pecera supone una difícil tarea por sí misma, y siempre hay que tener en cuenta las mejores opciones para proporcionar las condiciones necesarias para los peces. Sin embargo, todo ello resulta más ameno cuando además hay que elegir cómo decorar un acuario para hacerlo más atractivo a la vista.

El fondo para decorar un acuario

En primer lugar, es conveniente elegir una temática para el acuario, al menos, unas ideas generales sobre las que guiarse para que la decoración no sea una mezcla de todo lo que se encuentre por casa (aunque también sería otra opción igualmente válida). A la hora de buscar un tema para decorar un acuario hay que tener en mente tanto los peces como las plantas que van a vivir en él, pues deberán tener el espacio adecuado.

 

 

Una vez elegido el tema (por ejemplo, puede ser un determinado color, o un espacio geográfico, como un acuario tropical), habrá que buscar un fondo o póster que colocar en la parte trasera de la pecera. Constituirá el principal elemento decorativo del acuario, debido a sus dimensiones, de modo que, una vez colocado, el ambiente acuático será más real. Se pueden conseguir en cualquier tienda de animales, o se pueden hacer a mano buscando fotos o imprimiéndolas, según el motivo elegido.

 

 

 

 

 

 

Decorar un acuario con objetos cotidianos

Para que decorar un acuario no sea excesivamente caro, se pueden conseguir un gran número de ornamentos sin tener que gastar mucho dinero en ellos. Se empieza por llenar todo el suelo de gravilla, preferiblemente de un color que encaje con el fondo elegido anteriormente. Después, se colocarán dos o tres piedras grandes (simples de conseguir en cualquier río, montaña o playa) distribuidas por todo el entorno del acuario.

 

 

Otro elemento fácil de conseguir son pequeños troncos o ramas encontradas, que tendrán que limpiarse antes de ser introducidas. De la misma forma, también valdrían conchas, caparazones o caracoles, eliminándoles antes bien la sal del mar. Para que la decoración sea más natural, se buscarán plantas parecidas a las que aparezcan en el fondo del acuario, bien de plástico o naturales. Éstas últimas, más vistosas, contribuyen, además, en la calidad del agua.