Consejos para elegir el deporte ideal para un niño

La actividad física es uno de los pilares en los que debe sustentarse la buena educación de un niño. Por ello, es importante dedicarle el tiempo necesario a elegir el deporte ideal para un niño.

Durante la práctica deportiva el niño experimenta, en relación al plano físico y corpóreo, una mejora en el correcto desarrollo de su movilidad gruesa (la coordinación del conjunto del cuerpo formado por el torso y las extremidades) y de su movilidad fina (manifestada en movimientos precisos como coger el lápiz o girar los pies en sentidos alternos). Este es el principal motivo por el que es importante elegir el deporte ideal para un niño.

 

Beneficios de elegir el deporte ideal para un niño

 

Además de las ventajas físicas que presenta elegir el deporte ideal para un niño, hay que tener en cuenta que la práctica de esta actividad también fomentará las relaciones óptimas con sus iguales, la liberación de la adrenalina y la energía necesarias para obtener un buen descanso al acabar el día y el aumento de su sensación de autosuficiencia y su autoestima.

 

Claves para elegir el deporte ideal para un niño

 

Lo primordial para elegir el deporte ideal para un niño es no dejarse llevar por los tópicos o clichés habituales sobre deportes para chicos o para chicas. Tampoco es muy aconsejable limitar la propuesta de actividades a la que oferte el centro deportivo más cercano. En lugar de esto, se le debe facilitar al niño, en la medida de lo posible, que escoja la actividad que verdaderamente le interese y le haga sentir bien.

 

Un ejercicio muy recomendable para elegir el deporte ideal para un niño es llevarlo a ver diferentes prácticas de deportes en directo. En caso de que no se tenga la oportunidad, también es muy útil enseñarle fotos o vídeos cercanos a sus intereses, para que de esta forma conozca todas las opciones y pueda elegir con un buen criterio.

 

Por último, a la hora de elegir el deporte ideal para un niño es muy importante recordar que no debemos presionarlos en exceso. Es frecuente que elijan uno y al practicarlo se den cuenta de que no es aquello que imaginaban. Pero esto no debe tomarse como un fracaso o un error, sino como un paso más en la fase de experimentación y conocimiento de las distintas opciones.