Consejos para empezar a practicar kickboxing

Para empezar a practicar kickboxing, así como cualquier otro deporte de contacto físico, es fundamental seguir un proceso gradual de toma de contacto y asimilación.

Practicar kickboxing conlleva, además de unas exigencias técnicas que van adquiriendo conforme se siguen los entrenamientos y las competiciones, unas exigencias físicas bastante considerables. Por ello, y especialmente si no se ha practicado deporte antes, conviene tomarse el entrenamiento con calma y dejar que sea el propio cuerpo el que marca su ritmo.

Materiales necesarios para practicar kickboxing

Los materiales necesarios para empezar a practicar kickboxing son por un lado, la ropa deportiva, preferiblemente un pantalón corto y una camiseta que ofrezca libertad de movimientos en los hombros. Además de la ropa, se suelen utilizar guantes o guantillas. Ya que las primeras semanas se suelen tomar de prueba para ver si nos gusta la actividad, es recomendable utilizar solamente vendas de algodón, que se venden en rollos y son bastante más económicas que los guantes.

 

El resto del material necesario se suele encontrar en el gimnasio o lugar de entrenamiento. Si esto no fuese así, es conveniente adquirir un bucal para proteger los dientes, y un protector para la entrepierna, así como unas espinilleras. Con estos materiales ya tendríamos cubiertas las zonas de más impacto y podríamos empezar a practicar kickboxing.

Empezando a practicar kickboxing

En general, lo habitual al llegar a una actividad que se desconoce es tratar de integrarse imitando lo que hacen los compañeros. En cualquier caso, conviene saber que la estructura de la clase que nos encontraremos al empezar a practicar kickboxing suele seguir unas pautas fijas con las que se crea una rutina de entrenamiento.

 

El primer bloque de este entrenamiento para practicar kickboxing es el de preparación física. Durante estos minutos se realiza, primeramente, un calentamiento de todo el cuerpo que suele comenzar con carrera continua. A continuación, se ejercitan músculos más concretos con ejercicios como abdominales o flexiones. Una vez pasada la parte física se entra en la parte técnica, donde se imitan en el aire los golpes y movimientos marcados por el profesor y luego se ponen en práctica con el saco o un compañero.

 

Por último, queda poner en práctica todo lo aprendido mediante un combate entre compañeros. Estos combates suelen darse en un ambiente agradable y, sobre todo al principio, conviene tomárselos de forma relajada y tranquila. Lo fundamental es proteger la cara e intentar adquirir reflejos y practicar los golpes más simples que se hayan aprendido ese día, sin recargar demasiado los movimientos.