Consejos para evitar la irritación de la depilación con cera

La irritación es el principal inconveniente del método de depilación con cera. Es fácil evitarla si se siguen unos pequeños trucos para preparar y calmar la piel.

La depilación con cera es el método de depilación escogido por millones de mujeres por ser duradero, económico y por la posibilidad de realizarse en casa. En el mercado existen diversidad de fórmulas y productos para realizar la depilación con cera, ya sea la clásica cera caliente, la cera tibia (o de baja temperatura) y la cera fría, disponible en prácticas bandas.

Cómo minimizar la irritación tras la depilación con cera
La depilación con cera es un método de arranque del folículo piloso que, independientemente del producto usado, produce cierto nivel de irritación en la piel. Las pieles más sensibles y finas sufren más con este tipo de depilación, por ello es necesario tener en cuenta algunos consejos prácticos que pueden servir para cualquier zona del cuerpo.

 

Para facilitar al máximo la salida del vello, y por tanto, evitar la irritación, es importante exfoliar la piel del cuerpo al menos uno o dos días antes de realizar la depilación con cera. Utilizar un guante de crin bajo la ducha será suficiente, pero también puede usarse un producto exfoliante específico.

 

Una ducha ligeramente caliente dilata los poros y facilita la extracción del vello. Tras la depilación, es mejor evitar los jabones y las esponjas agresivas con la piel. Los restos de cera deben eliminarse con un algodón empapado en aceite de oliva o de almendras, nunca frotando. En los dos o tres días posteriores a la depilación es importante evitar cualquier exposición al sol, pues la irritación de la piel aumentaría.

 

Muchas pieles reaccionan ante el calor excesivo de la cera. Para evitarlo, es mejor utilizar ceras tibias o de baja temperatura, que mantienen su textura y eficacia óptimas a una temperatura inferior a la clásica cera caliente.

Productos y remedios caseros post-depilación
Para aliviar el enrojecimiento y la inflamación tras la depilación con cera resulta ideal frotar suavemente un cubito de hielo por la zona, o aplicar compresas empapadas en leche muy fría para rehidratar y calmar la piel.

 

Los productos naturales, como el aloe vera o el aceite de almendras destacan por sus propiedades hidratantes y regeneradoras de la piel. El aloe vera resulta muy cómodo de aplicar, pues es fresco, no pegajoso, y la piel lo absorbe al instante. El aceite de almendras resulta ideal para las pieles muy secas. Una sencilla mascarilla a base de un yogur natural, una cucharada de miel y una cucharada de aceite de almendras resulta refrescante e hidratante para la piel recién depilada. Tan sólo hace falta dejarla en la nevera, aplicarla tras la depilación, dejar actuar 25 minutos y retirar con agua.