Consejos para ganar el control dentro de una relación

Si la relación se torna posesiva y agobiante es necesario ganar el control dentro de la misma de una forma pacífica, utilizando técnicas que aseguren una buena comunicación.

Una relación debe basarse en el respeto mútuo. Si su pareja le impone reglas sin tener en cuenta su voluntad, la relación se torna entonces dominante, generando así un clima negativo. Para gozar de una relación sólida y a la vez ganar el control dentro ella, es fundamental delimitar las atribuciones que cada uno puede tomarse.

Una pareja sin jerarquías
A la hora de comenzar una relación de pareja, hay ciertas reglas que debieran ser establecidas. Para ganar el control dentro de la relación se debe definir qué entiende cada uno por respeto y, una vez hecho esto, comportarse en base a lo acordado. Es recomendable aclarar con la otra persona que la relación perdurará mientras ninguno de los dos ofenda verbalmente al otro. De no cumplirse esta primera regla, la relación terminaría. Asimismo, es importante contar con la fortaleza para llevar esto a cabo si su pareja incurriera en falta.

Límites, el secreto para la armonía
Una relación saludable no debería basarse en la lucha constante por ganar el control. Sin embargo, si su pareja se excede y comienza a intentar dominarle, ya sea controlando sus horarios, estipulando con qué amistades usted podrá relacionarse o pidiéndole constantemente explicaciones de dónde estuvo, es entonces es el momento adecuado para poner límites.

 

Es recomendable aclararle a su pareja desde el principio de la relación que usted cuenta con responsabilidades, las cuales deben ser atendidas y, atenderlas no implica desinterés. Si su pareja está de acuerdo en ajustarse a esta disposición, entonces la relación sera fructífera y saludable. De lo contrario, no es una buena idea intentar construir una relación con esa persona.

El derecho a la intimidad y a contar con amistades
A veces no es bueno conocer al otro en su totalidad y ciertos interrogantes no debieran ser respondidos. Un ejemplo de ello son los amores pasados. Si usted no desea responder ciertas preguntas con respecto a su pasado, su pareja debe respetar esta decisión.

 

Si usted conserva una amistad con quien fuera un amor del pasado, su pareja no tiene derecho alguno a imponerle finalizar dicha amistad. En todo caso, para ganar el control y hacer respetar su criterio, usted debería explicarle asertivamente a su pareja que se trata solamente de una amistad. Si su pareja le ama y realmente se interesa por usted, entenderá que usted merece amistades fuera de la relación.