Consejos para hacer caramelo con azúcar

Lo peor que pueda hacer un goloso empedernido tal vez sea descubrir lo sencillo que puede ser hacer caramelo con azúcar

Ya sea sólido, en forma de piruleta, o líquido para utilizar como topping en postres caseros y helados, su sabor cautiva a grandes y pequeños por igual. Su simpleza hace que lo podamos preparar en minutos y con un ingrediente fácil de encontrar en nuestras cocinas: hacer caramelo con azúcar ofrece tantas posibilidades que será la auténtica perdición para los golosos de la casa.

Caramelo sólido para paletas
Para hacer caramelo con azúcar en formato sólido, como el de una piruleta, por ejemplo lo único que utilizaremos será tanta azúcar como cantidad de caramelo deseemos elaborar. Colocamos una cacerola, preferentemente de teflón, a fuego moderado y le agregamos el azúcar. Revolviendo constantemente, veremos cómo el azúcar comienza a derretirse y a cambiar de color progresivamente hasta llegar al tono oscuro del caramelo. Este proceso, dependiendo de la cantidad de azúcar que utilicemos, sólo demorará unos minutos. 

Una idea divertida –y desde luego más sana que los dulces industriales—para utilizar este caramelo es preparar piruletas caseras. Para ello, sólo necesitamos palillos, que colocaremos separados entre sí sobre una superficie que no sea especialmente delicada, como puede ser extender papel de hornear sobre la encimera de la cocina. Dejamos caer una cucharada sopera de caramelo sobre el extremo superior de cada palillo. Cuando el caramelo haya solidificado por completo, despegaremos las piruletas del papel y estarán listas para saborear.

Caramelo líquido para postres
Este tipo de caramelo se utiliza principalmente para bañar flanes, púdines y postres helados. Para obtener una consistencia líquida debemos hacer caramelo con azúcar y agua, ambos en partes iguales –por ejemplo, utilizaremos una taza de azúcar y una de agua. Al igual que con el caramelo sólido, revolvemos en una cacerola viendo cómo la mezcla cambia de color hasta llegar al tono adecuado. En este caso, demoraremos algunos minutos más dado que el agua debe llegar al punto de ebullición. Cuando hayamos obtenido una consistencia espesa pero líquida, ya se puede retirar la cacerola del fuego. El caramelo ya está listo para acompañar cualquier delicioso postre casero.