Consejos para hacer que nuestro hijo disfrute del colegio

Preguntarse porqué a los niños no les agrada ir al colegio es el comienzo para poner solución a este problema, ya que, van a pasar allí muchos años de su vida.

Los niños quieren y necesitan jugar, por lo tanto, las escuelas deben de tener un aspecto lúdico para ellos, que les haga la monotonía del estudio más llevadera, de tal forma que nuestros hijos aprendan a disfrutar del colegio y que este deje de ser un lugar al que no quieren ir.

Porqué no disfrutan de la escuela

Los niños, y el ser humano en general, son curiosos por naturaleza, les gusta de aprender cosas nuevas, por lo tanto, si en el colegio se aprenden cada día muchas nuevas materias, es difícil entender por qué a nuestros hijos no les agrada asistir. El problema llega, básicamente, cuando la cantidad de información y la dificultad supera al niño, desmotivándolo para encontrar la solución.

 

 

Cuando los niños aprenden algo y ven que son recompensados por ese nuevo aprendizaje, su curiosidad y ansia de aprender aumenta, sin embargo, cuando hay presión sobre ellos, cuando se les castiga cuando no consiguen aplicarse en alguna materia, el ir al colegio o estudiar se va convirtiendo en algo con lo que difícilmente van a disfrutar.

 

 

También es importante la parte social del colegio, si un niño tiene a sus mejores amigos en clase siempre será un aliciente para ir a la escuela, sin embargo, si tiene problemas de adaptación con sus compañeros, siempre preferirá el refugio de su hogar.

 

 

Soluciones para empezar a disfrutar

La solución debe aparecer con la cooperación entre padres y profesores. Los padres tienen que abandonar las actitudes autoritarias y punitivas en las que el castigo este a la orden del día. Está comprobado que por medio del refuerzo positivo y no del negativo, se consigue que el niño disfrute más del colegio.

 

 

Hay que fortalecer la seguridad y la confianza del niño en el hogar, esto es tarea de los padres, interesándose por el trabajo del niño en el colegio cada día, ayudándole a comprender los nuevo conocimientos, recompensando cada avance y no usando el castigo.