Consejos para lidiar con un jefe autoritario

Es posible lidiar con un jefe autoritario si se sabe analizar su personalidad y hacer uso de la de mano izquierda para sobrellevar el día a día.

Lidiar con un jefe autoritario puede suponer un desgaste emocional y físico para el empleado que lo sufre, con consecuencias que pueden llegar a ser graves. Comprender cómo funcionan y cómo se debe actuar es fundamental para lograr un desempeño laboral saltisfactorio.

El perfil del jefe autoritario

Si un buen jefe se identifica por ser empático, por saber escuchar a sus subalternos, por tener en cuenta sus opiniones, por saber delegar responsabilidades y alentar y confiar en su equipo, el jefe autoritario destaca por factores muy distintos.

Un jefe autoritario se define por no escuchar a los demás, por tratar de imponerse siempre, acosa y exige de forma constante a su personal y suele manifestar conductas violentas de forma verbal como explosiones de ira, faltas de respeto, agresiones e insultos. Por ello, lidiar con un jefe autoritario puede resultar angustioso para muchas personas.

El jefe autoritario confunde frecuentemente a sus subalternos con esclavos, omitiendo sus derechos o distribuyéndolos de forma crapichosa según sus intereses. Pero tras este perfil, suele esconderse un ser humano inseguro que tapa sus carencias con el ejercicio del miedo, confundiendo respeto con temor.

Muchos superiores con este perfil suelen ser personas con poca formación y educación, escasas habilidades sociales, miedo a la pérdida de control y apego a los símbolos de poder y estatus externos.

Pueden haber sido "hechos a sí mismos", es decir, haber comenzado su carrera desde muy abajo y una vez alcanzado cierto nivel, ejercen su autoridad para no perderlo o bien una ascensión excesivamente rápida para la que no están cualificados por lo que su ejercicio de poder despótico es su forma de afianzarse como jefe, ya que carecen de un currículum que les de la habilidad y seguridad necesarias.

Cómo lidiar con un jefe autoritario

Para lidiar con un jefe autoritario y salir venturoso, hay que conocerlo bien. El empleado debe analizar el carácter de su superior y averiguar qué es lo que éste quiere de él y cuáles son las cosas que le molestan. La mejor forma es exponerle la disposición a realizar el trabajo de la mejor manera y pedirle asesoramiento y consejo para desempeñar las funciones a su gusto.

Establecer metas claras, objetivos a cumplir y a ser posible, dejarlo por escrito, pueden ser una buena ayuda para ambas partes. Diseñar una especie de "guía" a la que se recurra en caso de discrepancias.

Desde luego, lidiar con un jefe autoritario es una tarea difícil que pondrá a prueba la inteligencia emocional y la mano izquierda del empleado, pero puede servir para mejorar la exigencia a uno mismo.