Consejos para mantener un buen crédito

Endeudarse solo lo indispensable y estar al día en el pago de las cuotas son la clave para mantener un buen crédito, necesario para solicitar cualquier préstamo futuro

Así como la reputación profesional o laboral son la llave para conseguir mejores trabajos, mantener un buen historial de crédito es la base para obtener préstamos cuando más sean necesarios en el futuro. Aunque evitar impagos puede resultar difícil en tiempos de crisis, si se toman algunas precauciones y medidas es perfectamente posible y conveniente.

Qué es un historial de crédito y cuál es su importancia

Es el registro cronológico de los préstamos que una persona ha contratado, incluyendo muy especialmente detalles sobre la regularidad de los pagos, si ha incumplido con estos alguna vez y, en el peor de los casos, si ha sido demandado en juicio por el cobro de deudas.

 

Este historial es la carta de presentación de cualquier persona que va a solicitar una nueva financiación. Además de los propios archivos que dicho peticionario pueda llevar con su “récord” de préstamos, existen los llamados registros de morosos, como el RAI o el ASNEF.

 

Si aparece en dichos registros el banco o caja de ahorros negará directamente la solicitud. En el mejor de los casos el solicitante podrá obtener financiamiento solo de fuentes privadas que cargan un interés desproporcionado, por ejemplo, o sencillamente no tendrá acceso al mercado de préstamos.

Como conservar un historial de crédito impecable

Lo primero es crearlo. Si la persona se inicia en la vida laboral, deberá solicitar una tarjeta de crédito, o un pequeño préstamo en una tienda por departamentos. Si paga las cuotas puntualmente, creará las condiciones para optar en el futuro a financiamientos más importantes, como una hipoteca.

 

Pero también es fundamental mantenerlo. Solo deben contratarse los préstamos que se puedan pagar, evitando tener más de una tarjeta de crédito y usando el financiamiento de esta esporádicamente, pues las tasas de interés suelen ser las más altas entre los productos financieros.

 

Para evitar ser incluido en un registro de morosos, deber hablarse con la entidad acreedora de cualquier crédito que no se pueda pagar con puntualidad, acerca de la posibilidad de refinanciarlo. Normalmente están más dispuestas a hacerlo de lo que generalmente se cree.