Consejos para pintar de nuevo el coche

Gracias a las pinturas de alta calidad disponibles para particulares uno mismo puede pintarse el coche con resultados profesionales y con un coste mucho más económico.

Gracias a las pinturas de alta gama disponibles en el mercado, pintar uno mismo el coche es fácil y bastante económico. Tan sólo se debe disponer de un espacio seco y limpio y elegir el tipo de técnica que se utilizará: pintarlo a mano o con ayuda de sprays de pintura, dependiendo del tipo de acabado que se busque o de las necesidades estéticas del coche que se va a pintar.

A mano

Pintar a mano el coche es relativamente sencillo pero requiere bastante tiempo de preparación y secado. Antes de empezar a pintar se debe aparcar el automóvil en un lugar seco y limpio, evitando que la chapa se ensucie o se humedezca. Para que la pintura aguante más tiempo es importante pulir y quitar la capa de pintura antigua antes de comenzar a pintar, utilizando una lija que deje la carrocería limpia sin pintura.

 

Una vez limpio el coche, aplicar una primera capa de pintura de imprimación, que sirve para asentar el color de las siguientes capas de pintura. Con un pincel grande coger poca pintura y trazar líneas rectas en un mismo sentido para que no queden grumos ni marcas. Se deben aplicar dos o tres capas como mínimo y dar una última de barniz metálico para que soporte las inclemencias del tiempo y tenga un resultado profesional.

Con spray

Al igual que al pintar a mano, pintar el coche con spray requiere de un sitio seco y limpio para que el resultado sea optimo. La superficie debe estar ligeramente caliente ya que los aerosoles no funcionan bien bajo temperaturas frías y húmedas. Se debe lijar la antigua pintura hasta llegar al metal, y en caso de ser necesario aplicar un producto antioxidante y dejarlo secar.

 

Tanto si se trata de pintar el coche entero o solo una parte es importante que la superficie a pintar debe estar completamente lisa. Se debe aplicar el spray en pequeñas ráfagas continuas y a una distancia de unos 30 centímetros de la chapa para que el color quede liso, sin burbujas de aire ni pegotes que afeen el resultado y estropeen la pintura a la larga.