Consejos para planchar vestidos de fiesta

Planchar prendas delicadas, como los vestidos de fiesta, es una tarea que requiere mucho tiempo y paciencia para que éstas queden perfectas y no se estropeen.

Para planchar prendas hechas con telas delicadas, como la seda, el tul u otros tejidos finos, conviene utilizar una plancha liviana, que conste de un mango entero y un regulador de temperatura que permita adecuar el calor al grosor y al material de la prenda en cuestión. Para que el resultado del proceso de planchado sea óptimo, también es indispensable disponer de una tabla de planchar muy firme y lisa que permita extender al completo la prenda que queremos alisar.

Consejos a seguir a la hora del planchado

El primer paso consiste en colocar la tabla de planchar en un lugar plano y estable, para evitar que se mueva. Luego, con mucho cuidado, se pone encima de esta el vestido de fiesta, del revés, hasta que quede completamente extendido. Entonces, se coloca encima del vestido un trozo de tela limpia que no sea muy delgada, ya que, de lo contrario, se quemaría con el calor de la plancha.

 

A continuación, se humedece la prenda, con la ayuda de un spray de agua, y se pone la plancha a precalentar a una temperatura media, que, en la mayoría de planchas, suele estar en el número cuatro del regulador de temperatura. Posteriormente, se empieza a planchar la tela que está sobre el vestido, revisando, periódicamente, que se va alisando poco a poco y, para finalizar, se le da la vuelta al vestido y se repite la operación.

Recomendaciones adicionales

Una vez que se termine de planchar toda la prenda, se cuelga de una percha de madera, procurando que esta caiga por su propio peso, sin hacer ninguna arruga, y, para más protección, se puede guardar en una funda de tela especial para trajes y vestidos.

 

Es conveniente esperar una media hora antes de ponerse el vestido de fiesta para que este se enfríe completamente y evitar, de este modo, que el calor que ha provocado el proceso de planchado haga sudar nuestro cuerpo y aparezcan manchas indeseadas en nuestra delicada prenda.