Consejos para preparar las recetas más sanas para los niños

Comer no es lo mismo que alimentarse: armar recetas nutritivas y vistosas será la premisa para lograr que los pequeños reciban una alimentación más saludable.

La mayoría de los hábitos alimenticios se incorporan en los niños a partir del momento que nacen y durante la primera infancia. Los pequeños adquieren ciertas costumbres en esta etapa que formarán la base de su alimentación. Es por ello que enseñarles algunos hábitos ordenados y saludables en sus recetas diarias será una buena inversión para el futuro de ellos.

Crear hábitos a partir de recetas saludables

Es frecuente que, por falta de tiempo, los padres muchas veces terminen dando a los pequeños alimentos que significan altos aportes en grasas o azúcares. El exceso de hidratos de carbono, embutidos o fritos pueden resultar perjudiciales para la salud durante el crecimiento y en el transcurso del tiempo.

 

Todo padre debe saber que un buen desayuno es muy importante: los chicos rinden física y mentalmente mejor si han recibido alimentos nutritivos a primeras horas de la mañana. Los especialistas sugieren armar recetas que contengan lácteos, cereales y frutas.

 

Para ello, habrá que ir alternando ciertas combinaciones a lo largo de la semana para que resulten más atractivas para los pequeños y que, a la vez, no impliquen un gran aporte calórico. Resultará ventajoso dejar pasar unas dos o tres horas entre comidas y evitar que "pique", para lograr que sienta hambre naturalmente, en la siguiente comida.

Consejos para conseguir que los niños se alimenten con agrado

Para lograr que los niños sientan agrado por las frutas y las verduras, los especialistas recomiendan presentarlas de alguna forma que resulten atractivas, ya sea utilizando colores diferentes al prepararlas (fideos de colores, purés combinados, ensalada de frutas, etc.), mezclándolas o decorándolas con algo que les apetezca.

 

En lo posible elegir siempre recetas elaboradas con alimentos caseros, limitando aquellos procesados o enlatados ya que contienen grandes cantidades de aditivos. Evitar el uso excesivo de sal y azúcar: es mejor enseñar a los pequeños los sabores naturales de las comidas. A su vez, las porciones deberán ser reguladas en relación a la edad de los niños.