Aptitud para el papel al que se postula, junto a unas dotes artísticas, entrenamiento de la voz y expresión corporal, son condiciones ineludibles para afrontar un casting con éxito.
De la misma manera que emprendemos cualquier búsqueda laboral planificando metas de acuerdo a los medios que tenemos para alcanzarlas, al presentarnos a un casting debemos hacerlo como un profesional que vende sus servicios interpretativos. Advirtamos las características de la agencia o empresa que convoca y para qué lo hace, para acudir en función de los requerimientos.
Definir el perfil
- Elaboremos un currículum que adaptaremos a cada lugar donde nos presentamos, que conste de pocas páginas donde se mencione estudios artísticos y trabajos relevantes si los hubo, acompañado por primeros planos fotográficos del rostro y cuerpo entero. Mencionemos si hay sitio web donde figure nuestra trayectoria.
- Las convocatorias de casting suelen especificar los libretos a interpretar al momento de la selección, aunque de todas maneras conviene que estudiemos un repertorio con fragmentos de textos conocidos, mejor aun si tenemos uno de nuestra autoría que haya sido aprobado satisfactoriamente.
- Tras suficientes ensayos ante el espejo y en lo posible frente a un conocido que nos corrija, vayamos puntuales a la cita con la cabeza en alto y el cuerpo distendido, seguros de ofrecer el personaje que están buscando. Debemos dirigirnos a nuestros entrevistadores con educación y voz clara.
Impresión favorable
- La forma de vestirnos para presentarnos al casting tiene que ser acorde al pedido, si no hay indicaciones optemos por un atuendo con el que nos sintamos cómodos. Con maquillaje y peinado esmerados, usemos ropa que favorezca nuestra figura y colores que nos realcen, desechando rayas o estampados exagerados.
- En ocasiones las convocatorias atraen a numerosos postulantes y estaremos obligados a hacer largas filas. Si lo que pretendemos es que nos seleccionen, no perdamos el humor y la buena predisposición así debamos aguardar horas, mientras tanto aprovechemos para hablar con compañeros y escuchemos sus experiencias.
- Si estamos seguros que hemos desarrollado habilidades expresivas para actuar en público, confiemos en que nuestro talento llamará la atención. Y si no salimos favorecidos en un casting a pesar de competir con calidad, confiemos en que pronto tendremos otra oportunidad y seguiremos intentándolo hasta lograrlo.