Consejos para prevenir las estrías

La única forma de evitar las estrías es prevenirlas, ya que una vez resquebrajada la piel solo puede mejorarse. La clave es usar cremas y llevar adelante una adecuada alimentación e hidratación.

Las estrías son cicatrices que se producen en la piel por un desgarramiento repentino. Una vez que aparecen eliminarlas es difícil, por eso lo mejor que podemos hacer es conocer las causas que las provocan para intentar prevenirlas. Y para ello, más que nada en los momentos de mayor riesgo, lo ideal es estar atentos a consumir los nutrientes aconsejados y colocarse las cremas indicadas.

Que son y por qué se producen las estrías

Los surcos dermatológicos denominados estrías se producen por la ruptura de la piel. La mayoría de las veces aparecen cuando ésta se ve sometida en poco tiempo a una tensión o estiramiento intensos, como en el embarazo o la pubertad, como así también en las subidas y bajadas repentinas de peso. En los últimos dos casos, pueden aparecer tanto en hombres como en mujeres.

El mejor tratamiento es la prevención

Para prevenirlas es esencial mantener la piel bien hidratada, tomar mucho líquido para evitar su resecamiento y posible quiebre, pero también es aconsejable utilizar cremas nutritivas específicas. Nuestra cosmetóloga nos aconsejará las mejores, según el tipo de piel, siendo las mas recomendables las que contienen aceite de almendras, extracto de girasol y centella asiática.

 

Como las estrías se forman cuando se desgarra la superficie cutánea, que es la que garantiza la elasticidad de la piel, los especialistas aconsejan empezar por evitar esa causa principal, y entonces, para combatir la resequedad, conviene aumentar la ingesta de ciertas vitaminas y minerales esenciales. Por eso, aparte de la cosmetóloga, es esencial consultar con un nutricionista.

 

Por último, recordar que si bien la aparición de estrías es un problema estético, suelen resultar muy traumáticas para quienes las padecen. La buena noticia es que se pueden tomar medidas preventivas, y que si ya han aparecido, pueden tratarse para lograr que el color, que vira de rosáceo a morado, se vuelva menos intenso y no resulten tan molestas.