Aliviar las tensiones del cuerpo, preparar un ambiente apropiado y realizar algunos ejercicios mentales son algunos de las recomendaciones para relajarse antes de dormir.
Conciliar el sueño se ha convertido en un problema para muchas personas, que, sin embargo, tiene solución. Basta con seguir determinados consejos, relacionados tanto con las condiciones ambientales como con el estado de excitación de nuestro cerebro para relajarse antes de dormir y disfrutar de un sueño como el de un bebé.
Hay algunos aspectos fisiológicos que influyen en que alguien pueda o no relajarse antes de dormir. Por ejemplo, si se ha ingerido una cena copiosa se tendrá una sensación de pesadez que hace muy difícil conciliar el sueño, por lo que es recomendable no irse a la cama hasta después de dos horas de haber comido mucho.
Tomar un baño, especialmente si hace en una bañera o en un jacuzzi con agua tibia y sales durante al menos una media hora ayuda al cuerpo a tonificarse y a distender los músculos. Si además ha sido un día agotador, produce un descanso psicológico que ayudará a lograrlo más fácilmente.
Los estímulos externos muy fuertes pueden evitar que se alcance el punto de equilibrio entre la excitación mental y el descanso. Escuchar música con volumen alto o ver programas de televisión con demasiada acción pueden ser contraproducentes. Igualmente, tomar bebidas con alto contenido de cafeína disminuye las posibilidades de relajarse antes de dormir.
No bastan las condiciones ambientales para lograr un estado de distensión que permita descansar. Uno de los aspectos más importantes es disminuir la actividad cerebral. Si la persona está muy preocupada o muy molesta, por ejemplo, le va a ser imposible relajarse antes de dormir, por lo que tendrá que realizar ciertos ejercicios para lograrlo.
En primer lugar, conviene tenderse en la cama boca arriba con los brazos a los lados y tratar de no pensar en asuntos que preocupen o entristezcan. Escuchar una música muy suave, que no distraiga, puede ser de ayuda. Lo ideal es que sea una habitación con una cama cómoda y una temperatura adecuada, con poca o ninguna luz y sin distracciones.
Luego, deberán contraerse los músculos del abdomen durante varios segundos y soltarlos lentamente. Después se deberá respirar por la nariz y concentrarse en el proceso, sentir cómo el aire ingresa por las fosas nasales y llena los pulmones, y como es expulsado, por varias veces, hasta que se sienta que se ha alcanzado el nivel adecuado para relajarse antes de dormir.