Consejos para salir del armario sin peligro

Salir del armario es una decisión importante que cambiará nuestras vidas. Pero lo más difícil es cómo decirlo a nuestros seres queridos sin provocar ningún trauma.

La decisión debemos tomarla por nosotros mismos y no podremos controlar lo que pase después. Cada persona tiene unas circunstancias que hace que en cada caso sea una experiencia diferente. Salir del armario es una demostración de libertad que se nos ofrece hoy en día. Antiguamente muchas personas no se atrevían a hacerlo debido a los prejuicios y otras creencias que se han ido quedando obsoletas.

Preparación del terreno

  • Una vez que hemos decidido salir del armario y contar nuestra verdad, debemos convencer a los que nos rodean de que lo hacemos por buscar nuestra felicidad. No podemos convencer a una persona de que estamos haciendo lo correcto si no lo tenemos claro.
  • La preparación del terreno es vital. En este caso, el terreno somos nosotros y tenemos que prepararnos psicológicamente ante cualquier reacción. Sería ideal escoger un momento en el que estemos subidos de ánimo, fuertes y con energías para afrontar la difícil situación. Debemos tener en cuenta que este estado de ánimo hará de espejo en quienes nos escuchan, y eso es lo que queremos, que nos acepten tal y como somos.
  • Si recordamos nuestras reacciones cuando nos dimos cuenta qué queríamos en realidad, entenderemos que nuestros seres queridos reaccionen de la misma manera. Esto no quiere decir que nos quieran menos, pero tal vez necesiten tiempo para aceptar nuestra orientación sexual y puede que nos dejen un poco de lado. Para ello, tenemos que ser fuertes y afrontar esta situación con toda la entereza y madurez que se merece.

Lo que no debemos hacer

  • El mayor miedo que se apodera de nosotros al salir del armario es de qué manera lo vamos a comunicar a nuestra familia y amigos. También hay que tener en cuenta algunos aspectos que no debemos mencionar y evitar comunicarlo en situaciones no favorables, como por ejemplo, una situación de enfado o depresión con nuestros padres. Esto provocaría actuar sin pensar, por lo que probablemente nos arrepentiríamos después. También debemos evitar comunicarlo por teléfono, ya que daremos la impresión de no mostrar confianza hacia nuestros seres queridos.
  • Tampoco es recomendable salir del armario presentando a nuestra pareja. Debemos ir paso a paso ya que para nuestros padres puede ser demasiado impactante conocer las dos noticias al mismo tiempo. A veces, cuando pasamos por este trance, parece que toda nuestra vida gira en torno a este problema y nos olvidamos del resto, por lo que no debemos olvidar ser nosotros mismos y continuar con nuestras vidas cotidianas.