Consejos para ser un buen doblador de voces

Respirar adecuadamente, entrenar los músculos faciales y principalmente la voz son puntos importantes que permitirán sobresalir como doblador de voces.

El trabajo de un doblador de voces es una de las acciones que se realizan al hacer la post-producción de una película, videojuego o animación. Existen varias razones para efectuar esto, pero las dos principales son “darle vida” a los dibujos animados, o bien para traducir el proyecto a idiomas extranjeros.

Procesos esenciales para doblar una voz

Un doblador de voces, aparte de tener una buena voz, debe dominar dos elementos que le permitirán destacar de entre los demás. Principalmente se encuentra el entrenamiento de lenguaje neutro, el cual se caracteriza por hacer a un lado los acentos regionales, el ritmo del habla local, las entonaciones y finalmente descartar los modismos.

 

Una vez que se logre suprimir por completo los puntos anteriores, se logrará el objetivo de eliminar la identificación territorial, evitando así que se reconozca el origen del doblador de voces. Aunado a esto, sin importar el idioma al que se traducirá, el hablante deberá tener una pronunciación excepcional y neutra.

 

Por otra parte, el entrenamiento articulatorio involucra aspectos para adiestrar de manera adecuada los músculos faciales y las cuerdas vocales. Esto se hace con el propósito de adquirir la agilidad para pronunciar textos difíciles a altas velocidades, sin la preocupación de cometer errores técnicos.

Entrenar la voz

Para hacer doblajes de calidad, el doblador de voces también debe capacitarse en términos básicos de actuación. Es decir, tiene que interpretar con delicadeza la situación en la que se encuentre el personaje para transmitir los sentimientos tan solo con su dialogo.

 

Para mejorar la pronunciación se puede recurrir a leer textos en voz alta, intentando no cometer errores. De igual forma también deberá marcar los movimientos de sus labios y lengua para que sus palabras se entiendan a la perfección.

 

Aprender a manejar la respiración también es muy importante, pues un doblador de voces que no respire de la manera apropiada y que no libere el aire de manera proporcional a las palabras que emite terminará por hacer pésimos doblajes.