Consejos para trabajar con un jefe difícil

Cuando hay que trabajar junto a un jefe difícil el trabajo se convierte en más duro e ingrato, pero si se sabe manejar la situación, es posible mantener un buen ambiente laboral.

Un jefe difícil trata mal a los empleados, toma decisiones injustas o critica de modo excesivo y desagradable los fallos cometidos durante el desempeño de la actividad laboral de los empleado a su cargo; pero esta situación se puede aliviar e incluso solventar si se sabe actuar de manera adecuada ante la situación.

Intentar entender al jefe
A veces, un jefe difícil es la consecuencia de una acumulación de estrés, generalmente por una sobrecarga laboral. Para solucionar el problema hay que localizar la fuente de estrés del jefe y eliminarla. Muchas veces esta consiste en magnificar un problema existente o no considerarlo adecuadamente.

Los problemas más usuales que estresan a un jefe suele ser el creer que un trabajo no se terminará a tiempo, o la existencia de un problema que no sabe cómo resolver. Plantear soluciones a los problemas y no tomarse los gritos y demás demostraciones de estrés del jefe como una ofensa personal es lo adecuado que se debe hacer.

En ocasiones, los problemas del jefe son de índole personal, ante los cuales no podemos hacer nada, salvo pedirle a recursos humanos que se imparta un curso de inteligencia emocional en el trabajo o de alivio del estrés, para así aprender todos a separar la vida personal de la laboral.

Controlar la respuesta propia
Ante un jefe difícil se puede caer en el error de contraatacar o de aislarse. La actitud correcta ante un jefe difícil es mantenerse calmado y dialogar de forma educada y cordial, aunque el jefe no lo haga. Si crees que el jefe te critica injustamente, en vez de enfadarse, se debe de exponer de forma razonada, pausada y relajada, las causas por las que creemos que la crítica recibida es inmerecida.

También hemos de considerar y manifestar las críticas recibidas, en lugar de como ataques, como posibilidades de mejorar. Cuando el jefe difícil nos critique, lo más adecuado es pedirle que nos aconseje maneras de corregir el error y de realizar bien las cosas, alegando que con ello conseguimos enriquecimiento personal que hará que podamos trabajar más y mejor, lo cual es algo positivo.

Cómo mantener la calma
Cuando un jefe difícil se pone a dar gritos, órdenes, o críticas excesivas o inmerecidas, no es adecuado contestar "en caliente", si no que es mejor relajarse primero, respirando unas cuantas veces profundamente, para así no decir o hacer algo inadecuado.