Consejos para visitar la catedral de Colonia

La catedral alemana de Colonia es, por su majestuosidad y riqueza artística, una visita obligada en el país, que puede ser aderezada con paseos por el Rhin y el centro de la ciudad.

Pocas iglesias como la catedral de Colonia poseen aspectos tan singulares como su tiempo de construcción, los santos que se encuentran en ella o sus particulares obras de arte. Seguir algunos consejos simples pero efectivos permitirán que la visita sea lo más productiva posible.

La catedral de Colonia: referente gótico

No por casualidad la catedral de Colonia es uno de los sitios de interés turístico-cultural más visitado de toda Alemania. Su majestuosidad, por sus grandes dimensiones, es uno de sus atractivos. Como se sabe, se tardaron seis siglos, entre el XIII y el XIX, para completarla, aunque la verdad es que su construcción estuvo paralizada por casi 300 años.

 

 

Aunque fue terminada en 1880, se utilizaron los planos y bocetos originales, por lo que puede decirse que es un edificio de la edad media erigido en la edad moderna. Como cosa curiosa, este coloso de la religiosidad fue construido para albergar los restos de los reyes magos, traídos por el emperador Barbaroja en 1164 desde Milán.

 

 

Con sus 157 metros del suelo a la punta de sus torres, fue uno de los edificios más altos del mundo durante muchos años, y todavía mantiene un rango importante dentro de los monumentos en ese aspecto y es uno de los edificios de estilo gótico más representativos de dicha escuela arquitectónica.

La catedral y alrededores

Si se van a subir los 509 escalones de la torre sur, para contemplar las vistas increíbles de la ciudad y del río Rhin, lo recomendable es haber descansado suficiente la noche anterior e ir adecuadamente hidratado. No es de todo conveniente para quienes padecen problemas cardiovasculares.

 

Puesto que una visita exhaustiva puede tomar varios días, para evitar quedar saturados de “demasiada catedral de Colonia” es aconsejable mezclar un rato de visita a este templo con otros paseos por la ciudad. Así, por ejemplo, las orillas del río Rhin ofrecen un agradable ambiente.

 

También pueden visitarse algunos museos famosos en la ciudad, como el Ludwig y el Wallraf-Richartz y aprovechar los cafés y restaurantes alrededor de la catedral de Colonia para relajarse un poco. Los alrededores de esta iglesia son el punto de encuentro de los jóvenes de la ciudad que desean disfrutar del ambiente nocturno.