Cuándo es posible alquilar ropa de trabajo

Contratar una arrendadora de ropa de trabajo resulta muchas veces más práctico y económico tanto para dueños como para empleados

¿No quieres gastar dinero comprando ropa especial para el trabajo? ¿Tienes un hotel, bar o restaurante y quieres que tus empleados usen prendas de “uso rudo” sin tener que renovarlas continuamente para que luzcan impecables? El alquiler es tu opción. En muchos países, sobre todo europeos y asiáticos, ya hay empresas dedicadas a rentar, lavar y coser ropa de trabajo, caracterizada por su resistencia y comodidad.

Quiénes pueden alquilar
Según tus necesidades, puedes buscar el color y los materiales que requieras para tus prendas y acordarlo con la proveedora. La empresa tiene la responsabilidad de surtir las tallas que les solicites y de hacer los ajustes necesarios en caso de baja o nuevo contrato de plantilla laboral.

Algunas de las personas que necesitan con más frecuencia alquilar ropa de trabajo son chefs, ayudantes de cocina, meseros, encargados de bar, mucamas, farmacéuticos, constructores, profesionales de la ingeniería electrónica, alimenticia, automovilística o metalurgia. Como verás, para muchos de ellos no es útil adquirir una vestimenta especializada que sólo utilizarán en horario de trabajo.

Esto da la libertad de darle mantenimiento a la ropa de trabajo siempre que se requiera, con la seguridad de que los empleados la utilizarán adecuadamente y de que la empresa arrendadora se ocupará de que el color y la textura se mantengan óptimos para una buena imagen de la compañía que contrata el servicio.

Características de la ropa "de uso rudo"
Consulta el catálogo de opciones con las que cuentas y, ya seas propietario o empleado, considera que cada empresa de alquiler de ropa de trabajo tiene materiales y colores diferentes, aunque todas se esfuerzan por brindar la mayor comodidad y resistencia. A esto suman un diseño práctico que cuente con bolsas, cordones, elásticos, entre otros detalles que benefician la ejecución de labores.

Contrario a lo que pudiera pensarse, este sistema también conocido como “renting” es económico, pues el mantenimiento requerido por la ropa de trabajo no es exigente para la arrendadora, que cuenta con el equipo y personal para llevarlo a cabo. Una vez que solicites tu ropa de trabajo se te dirá el monto de renta y difícilmente habrá cambios en la tarifa, además de que puedes saber cuánto te cobran por lavado o zurcido y sentir confianza en tu presupuesto.

La ropa de trabajo no requiere grandes espacios de almacenamiento, lo que también constituye una ventaja para la empresa, las cual preferirá dedicar más espacios a la productividad. Si contratas un servicio integral por parte de la compañía de renting, obtendrás un análisis especializado que satisfaga en la mayor medida posible todas tus necesidades laborales.