Cuando estar delgado es una obsesión: terapia y recuperación

Cuando lo que se desea es estar delgado, hay que hacerlo siempre de forma saludable, por lo que se recomienda ponerse en manos de especialistas para no convertirse en víctimas de trastornos alimenticios.

Hoy en día es común, encontrar a gente que se preocupa cada vez más por su aspecto físico y por mantenerse saludable; sin embargo, en ocasiones, esta conducta va más allá de una simple preocupación y llega a grados considerables donde estar delgado se vuelve una obsesión y puede alcanzar estados de salud tan severos que van desde un simple desorden alimenticio hasta provocar incluso, el desarrollo de enfermedades psicológicas de carácter grave y duradero.

Patrones de conducta
En los últimos años, la sociedad se ha enfrentado más a casos de jóvenes que, siguiendo prototipos de belleza en revistas y televisión, han dejado de lado la preocupación por una sana alimentación para cumplir con los estándares marcados en la moda.

 

Para la mayoría de los jóvenes estar delgado es signo de aceptación de tal manera que, el rechazo es la primer causa relacionada a los trastornos alimenticios. Los jóvenes son tan vulnerables que cualquier dificultad familiar, escolar o de amistad puede desencadenar un desequilibrio. Las enfermedades relacionadas a estos trastornos son la anorexia y la bulimia las cuales se manifiestan en el paciente por una idea obsesiva de estar delgado.

 

La anorexia se refleja en el temor del paciente a subir de peso, ligado a una idea errónea de su propio cuerpo que le hace verse y sentirse obeso a pesar de estar por debajo del peso recomendado. Razón por la cual recurren al ayuno y a la reducción progresiva de alimentos. A diferencia de la anorexia, la bulimia se caracteriza por un impulso incontrolable de comer y recurrir posteriormente a provocarse el vómito, purgas o a ingerir laxantes debido al sentimiento de culpabilidad que causa el comer sin control.

 

El hábito del deporte exagerado y dietas sin control médico para estar delgado es común, así como la depresión, irritabilidad y trastornos emocionales y de personalidad. Aunque no es fácil convencer a este tipo de pacientes de su enfermedad, existen terapias y tratamientos de apoyo para su control.

Tratamientos y control de la enfermedad
Para ambos casos el tratamiento debe ser guiado por un psicoterapeuta profesional especializado en trastornos alimenticios ya que, se requiere de una buena terapia conductual donde se convenza al paciente del daño que se hace, además de cambiar sus hábitos de conducta. La intervención de un nutricionista ayudará al paciente a recuperar peso y nutrientes para el buen funcionamiento de su organismo además de enseñarle cómo estar delgado sin afectar su salud.

 

También será estrictamente necesario que la familia se mantenga cerca ya que, desempeñará el papel más importante en la recuperación del paciente, púes será la encargada de apoyar y vigilar al paciente para lograr con éxito el objetivo.

 

En el caso de la bulimia, también será necesario un tratamiento adicional de algún especialista en gastroenterología y páncreas, debido al daño de órganos internos provocado por la ingesta recurrente de laxantes, diuréticos y vómitos constantes.