Cultivo de la albahaca: cómo alargar la vida de la planta

Alargar la vida de la aromática albahaca tan imprescindible en nuestras comidas, es una labor sencilla si se realizan los cuidados adecuados.

Pocas plantas gozan en la gastronomía de la estima y el prestigio que tiene la albahaca. Probablemente sea junto al perejil, la menta o el cilantro, una de las hierbas aromáticas más empleadas en la cocina, aunque no pertenezcan ninguna de ellas a la familia de las lamiáceas, a las que sí pertenece la albahaca (también llamada basílico) y otras delicias culinarias como el romero, el tomillo, el orégano o la menta. La facilidad del cultivo de albahaca hace que sea una de las plantas aromáticas frescas más fáciles de encontrar.

Qué hacen del cultivo de la albahaca una tarea fácil
Es realmente sencillo encontrarla en cualquier supermercado o floristería, en cómodos maceteros fáciles de transportar. Aunque hay variedades más resistentes (como la de pequeñas hojas), la albahaca es poco exigente y se conforma con suelos frescos y bien drenados, expuesta a la luz directa del sol o semi iluminada.

El cultivo de albahaca exige poco más, un control del riego abundante y un control de las posibles plagas que puedan aparecer. Se aconseja cortar las flores cuando aparezcan pues se suele secar después de la floración.
También se puede realizar un cultivo de albahaca directamente con las semillas. Para ello, después de abonar bien la tierra, tendremos que colocar la pequeña simiente a unos cinco centímetros de profundidad y regar abundantemente. Las semillas germinarán en unos quince días.

Ventajas de tener albahaca fresca en casa
Teniendo en cuenta los pocos problemas que ocasiona el cultivo de albahaca, no es de extrañar que sea tan típico encontrársela en jardines e incluso en la ciudad, expuesta en el alféizar de las ventanas de muchas cocinas.

A su uso culinario directo, escogiendo cuidadosamente las hojas que vamos a emplear para la ensalada o la salsa al pesto, no hay que olvidar que esta planta desprende un aroma muy característico y que nos puede ambientar de manera natural nuestra cocina o cualquier habitación donde la coloquemos.

También permite su conservación tanto desecada como congelada, opciones que nos van a permitir disponer de albahaca en cualquier momento que la necesitemos.